Publicado en:
Revista Pulso. No. 127, pag. 9. 14 octubre 1969. Buenos Aires, Argentina.

Fue a fines de setiembre cuando la Junta Nacional de Granos, haciendo uso de las facultades otorgadas en el decreto No. 3837, llamó a licitación para la contratación directa de hasta 20.000 toneladas de aceite de girasol crudo (FOB puertos de embarque), a entregar entre el 15 de octubre y el 7 de noviembre próximo. El pasado miércoles 7 la misma Junta rechazaba las dos únicas propuestas recibidas por apenas 7.500 toneladas.

 
Ante la escasa cosecha de girasol de la presente campaña, calculada en unas 880.000 toneladas de semillas, las disponibilidades de aceite para atender las necesidades del mercado interno .se ven seriamente amenazadas. La industrialización del volumen de semilla cosechado arroja una disponibilidad de aceite de unas 260.000 toneladas. Ésta cantidad podría considerarse suficiente para atender el mercado interno. Pero esta situación ya viene arrastrándose de la campaña anterior y como consecuencia de ello, los stocks son prácticamente inexistentes.
Si bien las condiciones de lluvias no habían acompañado en forma óptima el período que corre entre la siembra y la cosecha de este oleaginoso, todo hacía esperar un rendimiento mayor al de la campaña anterior (unas 940.000 toneladas). Las primeras estimaciones de la Secretaría de Agricultura auspiciaban una cosecha de 1.080.000 toneladas de semilla. Eso permitió contraer a principios de año algunos compromisos de exportación por pequeñas cantidades. Estos contratos fueron cumplidos en parte con la industrialización de semilla temprana proveniente de Chaco y Formosa y que también contribuyeron a aliviarla escasez que empezaba a sentir el mercado interno ante la mala cosecha de aquella campaña. Posteriormente las lluvias copiosas de mediados de abril en casi toda la provincia de Buenos Aires y sur de Santa Fe causaron considerable daño a la cosecha de girasol y demoró la entrada de semilla al mercado.
Las ofertas con que contó la Junta, luego de su llamado a licitación, fueron realizadas por Bunge y Born para embarques en Ilicheveks (Unión Soviética), Constanza (Rumania) y Burgas (Bulgaria). 3000 toneladas serían entregadas entre el 15 y el 30 de noviembre a unos 251,75 dólares la tonelada (FOB puertos de origen) y 4.500 toneladas, también para noviembre, a 252,7 dólares. Las cotizaciones logradas y los montos ofertados no fueron de la satisfacción de la Junta.

Las cotizaciones de la licitación se traducían entre 94 y 96 pesos el kilo mientras que en el mercado interno los precios oscilan en los 97 pesos. La explicación es la siguiente: el mercado internacional de este oleaginoso se encuentra muy firme. La falta de aporte del aceite de origen argentino en los últimos 2 años a los mercados latinoamericanos (Perú y Brasil constituyen habituales compradores de este producto argentino) y al mercado de Rotterdam (centro distribuidor de Europa) han favorecido el fortalecimiento de las cotizaciones en niveles nunca alcanzados desde 1966.

Una serie de medidas se encuentran a estudio de los organismos oficiales con el fin de encontrar una solución a esta situación que los directivos de la Cámara de Envasadores consideran “crítica”. Una de ellas es que la Junta Nacional de Granos delegue su facultad de llamar a licitación a la libre concurrencia de importadores argentinos al mercado internacional, con el control de la Junta en cuanto a cantidad y calidad. Otra medida sería la de ampliar la exención del requisito del depósito previo y del pago de derechos de importación establecidos para el caso del aceite de girasol, a determinados aceites vegetales sustitutivos del girasol. A.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Categoria

Sin categoría

Tags

, ,