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– Tiempo Agropecuario. Año III. No. 34, pag 40. Diciembre 2006, Buenos Aires, Argentina.
 

Corea ha sido tomado como ejemplo en el mundo por dos hechos destacados en su desarrollo económico de los últimos 40 años: la educación (junto con la informática y la tecnología) y la evolución de su comercio exterior. Respecto de este ultimo, no ha habido ningún “milagro”. Solo un objetivo nacional y una política coherente por un par de generaciones.


Difícil resulta imaginarse el violento crecimiento económico de un país que en 1964 tenia 84 dólares anuales de ingreso per capita siendo que 40 años después supera holgadamente los 16.000 dólares. Algo que demuestra que el desarrollo económico es posible y no esta solo en la imaginación fantasiosa de algunos economistas, o en las falsas promesas de los malos y perversos dirigentes políticos.

Antes de 1950, las referencias a Corea eran de una “gran península del Asia oriental, entre el Mar del Japón y el Mar Amarillo” o como “una alta parte de la región del litoral, constituyó un reino tributario de China en un principio, sometido al protectorado de Japón después y cuyo territorio anexado por fin al Japón en 1910, forman hoy parte de este Imperio” (Nuevo Diccionario Ilustrado de la Lengua Española. Editorial Sopena, Editado en Buenos Aires 1945). Y nada más.

Faltó luego que la región fuera arrasada por la guerra civil de 1950-53 sin que hasta ahora se haya firmado la paz y que aun hoy separa a su población y a su territorio.

Se plantea entonces la pregunta sobre ¿qué es lo que hace a la riqueza de un país?, ¿qué es lo que hace que un país alcance un increíble nivel de desarrollo? ¿qué es lo que hace que todo eso ocurra en un plazo de tiempo extremadamente breve? Es evidente que no son la abundancia de los recursos naturales o las dilatadas extensiones del territorio.

Uno de los tantos componentes de la formula del éxito del crecimiento es cuando se enfrentar con firmeza y decisión los problemas centrales del subdesarrollo, básicamente la falta de educación, de organización y de disciplina de un país. ¡Y en la permanencia en el tiempo de esas políticas!

En lo que hace a los índices económicos, Corea se ubica tercero en el ranking de países miembros de la Organización de Cooperación Económica y Desarrollo (OECD).

Otros índices crecen rápidamente, ganando posiciones en el contexto internacional como alcanzar en 2005 el quinto puesto mundial entre los países fabricantes de automóviles con 3.7 millones de unidades anuales luego de Estados Unidos, Japón, Alemania y China, una activa industria naval cuyos astilleros exportaron embarcaciones con alto valor agregado por valor de 15.300 millones de dólares en 2005, exportaciones de productos electrónicos superiores a los 100.000 millones de dólares, el sexto lugar en el mundo en términos de solicitudes de patentes de acuerdo con los datos de la Organización Mundial de Propiedades Intelectuales, el decimocuarto puesto en el índice de disponibilidad de redes de informática entre 115 países según el World Economic Forum (WEF), y varios indicadores mas con similar y destacado comportamiento.

Veamos ahora algunos detalles que muestran el vigoroso desarrollo de su industria y de su comercio exterior.

En 1964 las exportaciones coreanas eran de 100 millones de dólares; en 2005 lo fueron de 284.400 millones. Las exportaciones de 1964 estaban reducidas a 142 productos; en 2005 se exportaron 8.486 productos distintos.

En cuanto a las importaciones, en 1964 provenían de 41 países; en 2005 se importaron desde 227 orígenes.

Toda esta actividad provocó que la tasa anual de las exportaciones creciera a un promedio del 20,9% entre 1964 y 2005.

Hasta aquí algunos de los datos en materia económica que reflejan el éxito de las políticas aplicadas y mantenidas por los sucesivos gobiernos, aun cuando quedan todavía por superar varios obstáculos para afianzar al país definitivamente en un puesto destacado del conjunto de las economías industriales del mundo.

No solo el desarrollo económico es posible sino que también los tiempos para lograrlo son cada vez mas breves. Lo que a Inglaterra le tomó 60 años duplicar el nivel de sus ingresos durante la Revolución Industrial, a Estados Unidos le llevó 50 años después de la Guerra Civil. A Japón le tomó 35 años después de la Segunda Guerra Mundial y a Corea sólo 11 en la década del 60.

La composición de las exportaciones mostró un cambio significativo durante las últimas décadas. En 1980 el 16% estaba compuesto por las ventas de vestimentas. En gran parte se trataban de ropa, uniformes y accesorios para las tropas del ejército estadounidense que estaba estacionado en la región. En 25 años, la transformación de la estructura exportadora incorporó productos de altísima tecnología, consecuencia también del logro del otro ejemplo por el cual Corea es reconocida en el mundo entero: la educación y su desarrollo posterior en ciencia y tecnología.

Para un país con escasísimos recursos naturales, el comercio exterior se convirtió en la clave de su desarrollo económico y de su supervivencia como país. En consecuencia, la participación del comercio exterior en el Producto Bruto de Corea pasó del 20% al 70% en los últimos 40 años.

La conclusión entonces es que el desarrollo económico es posible y en corto plazo si se aplican políticas y continuidad adecuadas. Con eso y junto al empeño, el esfuerzo y la imaginación de los empresarios y los funcionarios comprometidos con responsabilidad en sus tareas, a los esfuerzos y sacrificios realizados por la población en su conjunto, se pueden lograr los objetivos de bienestar en periodos aun mas cortos que los ejemplos mencionados.

Ahora solo una breve referencia a las exportaciones de Corea a Argentina.

La evolución de las mismas en los últimos 11 años refleja perfectamente bien la crisis económica argentina de 2001. Como se observa en el cuadro siguiente, la media del valor anual es de unos 300 millones de dólares.

Mas interesante resulta observar la composición de los productos que se exportan a Argentinas. Los primeros 10 productos constituyen solo el 50% del total y se trata de productos industriales de alto valor agregado

En el próximo número haremos un análisis similar sobre las importaciones coreanas y podremos apreciar cambios similares acordes con el proceso de desarrollo económico. A.

Seúl, Corea, Diciembre 2006.

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