El mayor riesgo de las crisis económicas y financieras es que la sociedad pierde la confianza en las tradiciones democráticas.

Cuando se realizan fuertes críticas respecto del capitalismo caníbal lo que quiere transmitirse es una defensa de la democracia y no un ataque al sistema. Lo cierto es que lo peor del capitalismo nunca estuvo oculto pero fue más visible luego de la caída del Muro de Berlín y la nefasta experiencia de la Unión Soviética. La escandalosa estafa de la “burbuja inmobiliaria” de Estados Unidos en 2007 y su expansión por el mundo industrializado en 2008 podría llegar a acabar con un periodo histórico caracterizado por un proceso virtuoso del desarrollo.
La codicia de los banqueros privados y la irresponsabilidad de los políticos de un lado y otro del Atlántico norte fueron los causantes de lo que amenaza con terminar la relación que existió entre crecimiento económico y estabilidad política. La negligencia de los controles públicos, la ausencia de las auditorias, la complicidad de los responsables oficiales, el permiso de los organismos de regularización pública, la miopía de las autoridades encargadas de velar por los intereses de los ciudadanos y la convivencia con el poder político son los culpables de este estado de situación.
Restos del muro en Postdamer Platz
Berlin
Desde hace más de 200 años, Revolución Industrial mediante, el progreso económico mejoró la vida de las personas. Claro que hubo depresiones, conflictos de clases, guerras y un alto costo en vidas humanas para lograr esas conquistas. Pero la población robusteció su lealtad a los Estados, fomentando las democracias estables en Estados Unidos, Europa y partes de Asia.
Cuando la humanidad se enfrenta a una crisis económica y financiera que parece no tener fin, con recesión económica en varios países, o expansión más lenta, comienzan los reclamos sociales y la inestabilidad política. Justamente esa condición, la estabilidad, que es el componente indispensable para el crecimiento.
Esta fragilidad es evidente en algunos países de Europa y se cierne en todo el continente amenazando también a Estados Unidos. En compensación, es de esperar, que esas economías modernas tengan gran capacidad de recuperación y la tradición democrática de sus poblaciones continúe manteniéndose sólidas. A.
Virginia, Estados Unidos. Diciembre 2013.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Categoria

Sin categoría

Tags

, , ,