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Informe Industrial, Año XXIX, No. 204, pág 44, 45 y 46. Mayo-Junio 2006, Buenos Aires, Argentina.

El mayor poder adquisitivo, los efectos de la globalización en enormes masas de consumidores, un mayor nivel cultural, la facilidad y la rapidez de las comunicaciones, hacen que los cambios en los hábitos alimenticios de la población generen nuevas corrientes comerciales y nuevas oportunidades de negocios.

China, que todo lo hace a gran escala, esta logrando reducir la pobreza a pasos agigantados. Entre 1994 y 2004 el promedio de los ingresos salariales en los municipios de Pekín y Shangai crecieron a una tasa anual del 15% mientras la economía en su conjunto lo hacia a razón de 9.5% anual.

Pero no solo China, el conjunto de los países de la región asiática siguen la misma tendencia. La economía de Singapur crecerá más del 7% durante 2006, Corea el 5%, Taiwán 4,3%, Hong Kong creció el 8,2% en el primer cuatrimestre del año respecto del 7,9% del último trimestre de l año anterior. El FMI predice que la región crecerá el 7,9% este año frente al 4,9% a nivel mundial.
Volviendo a China, recordemos que si bien hasta 1960 había exhibido un considerable déficit de alimentos, ya en 1982 disfrutaba de un nivel de producción y consumo satisfactorio para la población pero por debajo de los estándares nutritivos y proteicos recomendados. Durante los 20 años siguientes la dieta china fue aumentando en componentes proteicos aunque también en grasas.
Actualmente, el crecimiento vertiginoso de China y la región esta acompañado por cambios en las dietas alimenticias de igual magnitud. Las empresas multinacionales introducen y promocionan constantemente nuevos productos con presentaciones más atractivas para un público con mayor poder adquisitivo y más permeables a nuevos hábitos y nuevos gustos.
Los vinos en un mercado explosivo.
Entre 1978, cuando se iniciaron los cambios de modernización de China, y 2005 el PNB creció 11 veces, pasando de 215,3 mil millones de dólares a 2,2 billones, o en términos per capita, de 225 dólares anuales a los 1.707 actuales. Otro tanto ocurrió con Corea donde el ingreso per capita paso de 84 dólares anuales en 1960 a casi 15.000 dólares de 2005, en solo 45 años!!
En este ultimo país, el vino es un producto tan nuevo que no existe una palabra en hangul, el idioma coreano, para definirlo y se usa palabra inglesa “wine”. Las importaciones coreanas de vino de todo origen muestran un fuerte crecimiento en los últimos años, pasando de 23,1 millones de dólares en 2001 a 67,7 millones en 2005, es decir un aumentó del 193%. El consumo anual per capita pasó de 0,3 litros en 1997 a los 0,8 litros estimados para 2006, un aumento de 258%, uno de los mas altos del mundo.
Las exportaciones argentinas de vino a Corea se incrementaron de 22.000 dólares en 2001 a un millón de dólares en 2005 -y continúan creciendo en 2006-, con lo cual la participación en las importaciones totales pasó del 0,1% al ya mencionado 1,5%.
En el mismo periodo, Francia, el mayor exportador a este mercado disminuyó su participación del 47,2% al 36,9%, Estados Unidos cayó del 24,5% al 14,0%, España se mantuvo estable y Chile creció del 2,8% al 17,6%.
Como resultado de estas cifras, el ranking de países cuyas exportaciones a Corea aumentaron mas entre 2001 y 2005 es encabezado por Argentina con 4.564%, Chile con 1.723%, Austria 1.250%, Sudáfrica 1.197%, Australia 472% y luego siguen Portugal, Italia, España, Francia y Estados Unidos.
Mucho espacio para crecer en Corea.
A pesar del impresionante crecimiento de las exportaciones argentinas a Corea, la participación fue de solo el 1,5% del total del mercado en 2005.
De todas maneras, en lo que va del año, las exportaciones argentinas continúan ganado mercado. A principios de mayo tuvo lugar la importante Seoul International Wine and Spirits Expo (SIWSE). Argentina estuvo muy bien representada por sus importadores locales y la participación de Trivento de manera presencial y con varios y exitosos shows de tango.
El Presidente de la Korea Wine and Spirits Importers Association Park Byung Kwon en ocasión de la comida inaugural destacó que el mercado importador coreano de vinos esta en plena expansión y es el momento propicio para que las bodegas argentinas sienten un precedente de calidad, serio cumplimiento, buen marketing y una “marca país” mediante una actuación conjunta de las bodegas. El desarrollo individual de cada una de ellas no es la mejor estrategia. Una política común les permitiría encarar campañas de promoción en forma más agresiva y económica. El consumidor local, y posiblemente los consumidores de todo el mundo, identifican el vino por su país de origen y no por una determinada bodega o marca de vino.
El marcado interés y curiosidad del consumidor coreano por este “nuevo” producto se observa claramente en el ingreso al mercado de países que no son tradicionales productores o exportadores de vino.
Opinión positiva sobre los vinos argentinos.
Los importadores coreanos en general opinan que la calidad de los vinos argentinos puede ser calificada de buena, muy buena y, en algunos casos, excelente. En general opinan que para ampliar la participación se requiere mantener la regularidad y continuidad en las operaciones y en la promoción para lograr una consolidada presencia en el mercado y en el gusto y paladar del consumidor.
Los países competidores se han establecidos y afianzado en el mercado coreano mediante algunas de las practicas habituales de promoción como, la participación en ferias y exposiciones, la degustación de vinos, la propaganda en las revistas locales exclusivas, los auspicios a los grupos de aficionados de vinos (club privado, asociación de sommeliers, etc.) y la invitación de especialistas de vino tipo “wine tour” al país proveedor
Sin embargo, las características más importantes de las acciones de promoción comentadas han sido las ya mencionadas de constancia, regularidad y prologada acción a lo largo de varios años.
El mercado de los quesos en Corea.
Otros productos que se están incorporando rápidamente a la dieta diaria, y para los que valen similares conceptos a los ya mencionados para el vino, son los lácteos. Leche entera, descremada, saborizadas, cremas, yogures de todo tipo y quesos son algunas de las novedades que aparecen regularmente en el mercado. Hace solo 5 años atrás, en los supermercados populares solo era posible conseguir el “cheddar slice cheese”, el queso habitualmente utilizado como complemento en los sándwiches de hamburguesas. En la actualidad, en los góndolas de esos mismos supermercados, se encuentra una mayor variedad, aunque muy limitada, de distintos tipos de quesos.
El consumo de quesos en Corea aumentó de 12,5 mil toneladas en 1995 a 71 mil toneladas en 2005. Estas cifras muestran un crecimiento del 468% en 11 años, con crecimientos menores en manteca y leche condensada. Debido a la muy escasa producción láctea local y a la imposibilidad de ampliarla, todo incremento en el consumo de lácteos y quesos se refleja de igual manera en el aumento de la importación. Entre 2001 y 2005 las compras en el exterior de quesos aumentaron un 63%.
Los principales proveedores de queso al mercado coreano en 2005 fueron Nueva Zelanda 27%, Australia 22% y Estados Unidos 18%. Por su parte, Argentina comenzó a participar con exportaciones de 2,5 millones de dólares en 2004 y 8,2 millones en 2005 casi con exclusividad de mozzarella.
El turno también del aceite de oliva.
Arrastrado por la popularidad de la pizza, aumentaron fuertemente las importaciones de mozzarella. El mismo proceso se produjo con los quesos de pasta dura debido al mayor consumo de los tallarines y las pastas en general (después de todo los tallarines son un invento chino). En consecuencia, los quesos siguen en Corea el camino de otros productos alimenticios de consumo habitual en las mesas occidentales.
El aceite de oliva se suma a esta serie de nuevos productos importados en cantidades crecientes. Las compras coreanas pasaron de 20 millones de dólares en 2003 a 104 millones en 2005. El mercado esta principalmente abastecido por España, 70%, Italia 16%, Turquía 14%, Grecia 4% y crecientes participaciones de Egipto y Túnez. Argentina exportó a Corea 11 mil dólares en 2003 y 70 mil en 2005, bastante menos del 0,1% del total importado ese ultimo año.
Lo destacado es el incremento notable de las importaciones de los tres últimos años, un 150%, cuando el aceite de oliva precedió al aceite de soja por primera vez como aceite comestible. El aceite de oliva dominó el mercado con el 43%, seguido del aceite de soja con el 38% y el de maíz con 14%. A.
Seúl, Corea. Mayo 2006.



 

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