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El Cronista Comercial. Pag 3. 01 junio 1981. Buenos Aires, Argentina.

Desde el Grupo Pao de Acucar en Angola, las actividades brasileñas en África se desarrollan rápidamente.

(Tercera parte de cuatro).
 

Fácil es comprender por qué Brasilia le ha asignado al África la segunda prioridad en su política exterior, sólo precedida por América latina, cuando escuchamos las palabras de Amílcar Alencastre, ex diplomático y que fuera representante brasileño ante las Naciones Unidas, especialista en temas africanos y del Atlántico Sur: “Para ningún país en el mundo es tan importante el comercio con el Tercer Mundo como para Brasil. Nuestro país sólo se podrá desarrollar exportando al Tercer Mundo, permaneciendo en el Tercer Mundo. Ser la única nación del Tercer Mundo en llegar a un estado industrial teniendo como base el desarrollo tercermundista e integrándose cada vez más en esa corriente. No hay más lugar en el Primer Mundo para una nación industrial”.

La participación empresaria.


La actividad comercial brasileña en África se ha desarrollado vertiginosamente desde aquella primera experiencia del Grupo Pan de Azúcar en Angola hace apenas 10 años. Hoy en día esta empresa está asociada con el gobierno en una proporción minoritaria debido a la política de estatización de Angola. De todas maneras cuenta ya con 25 sucursales distribuidas en Luanda. El Grupo exporta más de 100 de sus productos alimentarios a Costa de Marfil, Senegal, Liberia y Nigeria. El mercado africano representa nada menos que el 80% de las actividades de esta tradlng con un crecimiento anual del 25%.

Indudablemente Angola se convirtió en un mercado sumamente activo para los brasileños. Un vehículo utilitario, el Xavante 12 con motor Volkswagen, se comenzó a exportar a Angola poco tiempo antes de la independencia. Hasta el presente la empresa Gurgel S.A., ha vendido más de 350 unidades de ese vehículo. Además Brasil provee ómnibus, camiones, barcos pesqueros, maquinarias para la industria textil, productos terminados e Intermedios por valor de 88,6 millones de dólares en 1979. Las cifras provisionales suministradas por los funcionarios de la Embajada del Brasil en Luanda elevan las operaciones a más de 140 millones en 1980. Por su parte Angola provee a Brasil entre 15.000 y 20.000 barriles diarios de petróleo provenientes del enclave de Cabinda donde se concentra la actividad petrolera del país. Esta provisión habría alcanzado los 70 millones de dólares en 1980. Un acuerdo firmado en mayo de 1979 otorga a Brasil el derecho de realizar exploraciones de petróleo. En el caso de resultar exitosas, ambos países podrán realizar joint ventures para su explotación.

En Mauritania, la empresa Constructora Mendes Jr., de Belo Horizonte, comenzó a construir en 1976 una ruta de 723 kilómetros, llamada la Ruta de la Esperanza, que finalizará este año. Unos 300 trabajadores brasileños participan en esta obra que se realiza en el desierto de Sahara. La empresa, que cuenta con oficinas en Dakar para atender sus actividades en África, también construyó un aeropuerto en Mauritania.

El idioma común con Mozambique hace que Brasil participe con el país africano en una experiencia inédita para los brasileños: los expertos agrícolas sudamericanos colaboran con el gobierno de Maputo en el desarrollo de un programa de establecimiento de granjas colectivas. Es este un verdadero ejemplo de “pragmatismo” de la política de un país en donde la reforma agraria no se practica.

En el segundo semestre de 1980 Mozambique que recibió 25 locomotoras de General Electric Brasil y otras 20 serán entregadas próximamente en un acuerdo de unos 50 millones de dólares. Brasil también comenzó a enviar tractores Massey-Ferguson, camiones Scania y ómnibus. El Banco do Brasil otorgó un crédito de 130 millones de dólares, el 45% del cual ha sido utilizado para la compra de bienes de capital. La firma Brasilera Geotècnica provee el equipo para un complejo agroindustrial de 14.500 hectáreas en el valle del río Limpopo, también para otro de 20.000 hectáreas en Manhica, al norte de Maputo y para un tercero en el valle del Pungue. La primera fase del Bajo Limpopo costará unos 3,5 millones de dólares. El proyecto del Pungue incluye la construcción de una represa en Bue María para la Irrigación inicial de 1.000 hectáreas dedicadas a la producción de bananas. El costo de la represa está estimado en 5 millones de dólares. Otra firma brasileña, Protecno, desarrolla un proyecto agrícola en la provincia de Zambezia que Involucra 12.000 hectáreas. Otros proyectos que se están llevando a cabo incluyen ferrocarriles, obras portuarias y mineras.

En Costa de Marfil se está levantando un sanatorio en Abidjan que estará terminado para este año a un costo de 5 millones de dólares. Por otra parte ambos países han celebrado acuerdos relativos a dos de sus principales producciones: el café y el cacao. Como consecuencia inmediata de ellos es que Brasil procesará los excedentes de cacao marfileño como un esfuerzo para mantener los precios en el mercado mundial de ese producto.

En el resto de los países africanos, Brasil tiene también una modesta presencia además de su comercio de exportación. En Benin, la empresa Clcatrade está iniciando la construcción de un centro comercial conforme a las necesidades de la capital Cotonou. Otra operación por unos 50.000 dólares de alimentos se inició en Togo país al cual Brasil exportó 1,5 millones de dólares en 1979. En Tanzania, la empresa ECISA está construyendo unos 350 kilómetros de ruta en el sur del país uniendo las ciudades de Morogoro y Dodoma.


Sin embargo, las operaciones comerciales de Brasil con varios de los países africanos están amenazadas por la ausencia de productos locales para adquirir. Como ya comentamos anteriormente, buena parte de las exportaciones brasileñas se realizan a crédito otorgados generosamente por el gobierno de Brasilia. Las dificultades financieras del país sudamericano han hecho que esos otorgamientos sean más selectivos o se elijan la realización de obras financiadas por los organismos financieros internacionales. Las dificultades de un crecimiento equilibrado de la balanza comercial se ahondan al tener ambas regiones el mismo clima tropical y porque la mayoría de las empresas que co¬mercializan la producción africana son firmas europeas que venden directamente a las metrópolis europeas.

Nigeria, el socio más importante.


Un caso muy particular se presenta en Nigeria y aquí es donde se puede apreciar el resultado de la política de Itamaraty. El comercio entre ambos países pasó de 30 millones de dólares en 1974 a 300 millones en 1980. Luego de la visita que el canciller Saraiva Guerreiro hiciera a Nigeria a fines de marzo último, comenzaron a circular versiones en Lagos y en Brasilia que el intercambio comercial entre ambos países podría llegar a 5 mil millones de dólares a mediados de esta década. Nigeria es indudablemente el socio más importante que Brasil tiene en África.

Apenas en 1976 una firma brasileña, COTIA, comenzó a enviar un vuelo diario a Lagos con 35 toneladas de carne enfriada atendiendo a una solicitud que realizara el gobierno de Nigeria. Esta operación involucró 23 millones de dólares anuales. Actualmente esa empresa está montando nada menos que 79 cámaras frigoríficas en Nigeria con una capacidad para 250 toneladas cada una por valor de 25 millones de dólares. Estas cámaras serán administradas durante 4 años por COTIA en los cuales se entrenará al personal nigeriano para el manejo y administración de las mismas mientras que por cinco años más se continuará prestando asistencia técnica integral.

COTIA es la primera trading en volumen de exportaciones al África, dedicándole a este continente el 40% de sus negocios. Básicamente la empresa brasileña transfiere know-how y asistencia técnica.

Además, donde es posible, la empresa se asocia con firmas nigerianas como en el caso de la LIK, para la fabricación de autopiezas. O de Drinko, que señala el monto de mayor penetración brasileña en cuanto a Imagen. Drinko comenzó la elaboración de la muy conocida bebida gaseosa brasileña “Guarana” bajo licencia de Brahma para producir unas 120.000 botellas mensuales para abastecer el mercado nigeriano.


El éxito de la gaseosa fue de tal magnitud, que la misma es consumida totalmente en Kaduna, lugar de su producción, sin llegar a otros centros de consumo como estaba planeado. La Inversión fue de 7 millones de dólares.

Otro joint venture es el de Nigerian Ranches Ltd. para la cría de ganado, una estancia llave en mano. En este rubro los brasileños son muy activos y las consultoras ganaderas asesoran a los nigerianos sobre los métodos de cría, engorde, procesamiento de frío y comercialización.

En cuanto al valor de las operaciones es indudable que Volkswagen Brasil se encuentra entre los primeros lugares. Volkswagen posee una planta de ensamblaje en Nigeria. El 60% de los componentes utilizados provienen del Brasil. Volkswagen planea ahora introducir en algunos otros países de África su modelo brasileño con motor a alcohol, aprovechando las condiciones similares al Brasil para la producción de caña de azúcar. Actualmente los Volkswagen brasileños se venden en 22 países de África.

Brasil exporta también grandes cantidades de azúcar, algodón, papel, hierro y acero, productos farmacéuticos, ómnibus, camiones, artefactos domésticos con una muy destacada indicación de “made for the tropics” herramientas, vidrio, aceite comestible, soja, equipos militares.

Un servicio que los brasileños tienden a monopolizar en Nigeria es el de las comunicaciones. La instalación y modernización del servicio telefónico es realizado por varias empresas extranjeras, la mayoría de ellas brasileñas como la Graham Bell o la Protec Sobratel. Pero la supervisión de todas ellas está a cargo de Hidroservice, una firma paulista especializada en consultoría de comunicaciones, con gran experiencia en la solución de problemas que surgen en climas tropicales y con escasez de recursos técnicos.

La participación en exposiciones.

Durante la realización de la Brasil Export en 1980, los africanos fueron especialmente invitados a la exposición y ellos participaron con una delegación de 90 miembros provenientes de 20 países. Entre ellos estuvo Olabisi Onabanjo gobernador del estado nigeriano de Ogun. En esa oportunidad se realizaron arreglos para la construcción de un hospital de 140 camas, implantación de campos de cría para animales, la adquisición de una fábrica completa para la conserva de frutas, viviendas prefabricadas. Los importadores de Ghana, por su parte adquirieron en sólo tres días productos por va¬lor de 1,7 millones de dólares. África fue el cuarto comprador de la feria y participó con el 15% de las ventas totales. A.

Luanda, Angola. Junio 1981.

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