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El Cronista Comercial. 08 junio 1981. Buenos Aires, Argentina.

 
La acción de la India en África es otro ejemplo activo de las relaciones tercermundistas en el Hemisferio.

(Cuarta y ultima parte).

 

En las notas anteriores desarrollamos con algún detalle la evolución del comercio entre Brasil y África. Ya adelantamos que hay otro país en vía de desarrollo que en los últimos años ha incrementado en forma vertiginosa sus relaciones con los países africanos: la India. Esta relación constituye otro ejemplo del fenómeno que está ligando a los países del Tercer Mundo de manera activa y efectiva.

II. África – India.

El rol político que juega un papel importante en las relaciones entre la India y el África negra. El reciente pasado colonial de la India es similar al de los países africanos. La India condena el colonialismo y el racismo en Sudáfrica, reconoce a Namibia y apoya a SWAPO como sus legítimos representantes. Ya hemos visto que estos son los elementos básicos e indispensables en la relación con África. Por otra parte, la India también tiene recursos económicos limitados pero ha desarrollado una tecnología y una ciencia que permite un mejor aprovechamiento de esos recursos escasos en forma muy adaptable a los casos africanos. Además el clima es también tropical y tanto los hombres como los resultados de sus investigaciones están adaptados a él.

India no solo está mucho más cerca de África que de los países europeos sino que también la une una mayor afinidad ideológica y económica. Como miembro del grupo de países no alineados la India y África tienen mutuo interés en incrementar su comercio y la cooperación económica entre ellos y comienzan a hacer realidad la transferencia de tecnología y ciencia de la India hacia África. Este interés de dar uno y recibir otros fue puesto firmemente en evidencia durante la reunión de los Países no Alineados celebrada en Nueva Delhi a mediados de febrero.

Al igual que Brasil, la India tiene una economía que se adapta bien a la mayoría de los países africanos. A pesar de su subdesarrollo, la India tiene un elevado nivel de capacitación industrial y práctica en sus más de 85.000 fábricas que emplean a 7 millones de personas y un muy buen grado de manejo administrativo-gerencial.

En este último aspecto, el país asiático ha sido exitoso en la capacitación de sus ejecutivos. Esta habilidad fue heredada de los tiempos de la colonización británica. Los británicos ejercían su dominio colonial mediante una administración indirecta, conservando las autoridades locales y sus instituciones, asegurando su funcionamiento y respetando su organización habitual. Este procedimiento era menos costoso que el medio directo aplicado por los franceses y portugueses.

Este medio produjo en la India excelentes resultados que se intensificaron a partir de su independencia en 1947. El país desarrolló sus propios científicos y técnicos a partir de las condiciones existentes, en una adecuada adaptación al medio y a sus necesidades.

Un tráfico de antigua data.

La India y África comercian desde hace más de 2.000 años. Indudablemente los primeros contactos se establecieron con la costa oriental africana a través del Océano Indico. Los indios, y los árabes, utilizaban los vientos favorables para llegar con sus navíos hasta las costas africanas y de allí bajar hasta Mozambique y Madagascar. El tráfico consistía en prendar de vestir, especias, artículos de metal, porcelanas, oro, marfil y, por supuesto, esclavos negros. Este comercio se mantuvo durante siglos. Pe¬ro fue recientemente, durante el siglo XIX, que se produce un fenómeno que habría de ayudar a las relaciones comerciales posteriores. Un número importante de indios comienza a emigrar hacia la costa Este del África estableciendo en la isla de Zanzíbar un centro comercial. Allí los indios se convirtieron rápidamente en intermediarios financieros de los traficantes de marfil y productores de clavo de olor. Cuando los europeos colonizaron esta parte de África, los indios mantuvieron su papel de clase media comercial entre los británicos, franceses, y alemanes y los productores locales.

Hacia 1895 el gobierno británico decide construir un ferrocarril que uniera el interior de Uganda, a través del lago Victoria, con el puerto de Mombasa, en la costa del Índico. Este trayecto de 300 km entre Kisumu y Mombasa que finalizó en 1901, permitió reducir en un 97% el precio del transporte entre el interior y la costa. El trabajo fue realizado por 30.000 peones y obreros traídos de la India. Varios de ellos permanecieron en suelo africano como plantadores.

Al comenzar el presente siglo, los mercaderes asiáticos se convirtieron en un canal de comunicación económica indispensable para los europeos, tanto para la distribución de los productos manufacturados que llegaban al continente como para la recolección de los productos agrícolas tropicales de la zona con destino a Europa. Los indios jugaron así un papel esencial en el desarrollo Comercial de Europa en la costa Este africana. Pero además los imperios coloniales obtuvieron de los asiáticos excelentes administradores, profesionales, maestros y oficinistas para gran número de sus empresas, obreros especializados, artesanos, etc. Al comenzar la era de la emancipación en África, había 180.000 hindúes en Kenya, 80.000 en Uganda y 120.000 en Tanzania. Aunque su número es escaso mantienen hoy en día un poder económico considerable. Esto generó no pocos problemas raciales que los gobiernos africanos tratan de superar.

Comercio y asistencia técnica.

El comercio tradicional de importación y exportación de productos desempeña un rol poco significativo entre África y la India. Los países africanos venden a la India un valor que no excede el 2% de las compras indias totales. Estos productos se componen principalmente de minerales como cobre, cobalto, estaño y manganeso además de algodón, cacao, fosfatos y algo de aceites comestibles. Por su parte la India envía el 5% de sus ventas totales al África negra: textiles, productos químicos y farmacéuticos, artículos de deportes y alimentos enlatados. La balanza comercial es favorable a la India en unos 100 millones de dólares. Como en el caso de Brasil, la mayoría de las exportaciones de la India en el continente africano son realizadas mediante créditos de largo plazo.

La asistencia técnica es más importante que el intercambio de productos. La política colonial británica ha dado mucho mejor resultado en la India que en África. Los indios aprendieron rápidamente y bien las técnicas industriales en cuyo esfuerzo en África los británicos fracasaron debido a los recursos humanos poco aptos del continente negro en general. Ahora la India posee cuatro diferentes programas de capacitación y asistencia técnica para africanos: el Plan Colombo, el Plan de Asistencia Especial para los Países Africanos de la Comunidad, el Programa de Cooperación Técnica y Económica y los acuerdos bilaterales. Estudiantes de más de 28 países africanos se benefician con algunos de estos programas. Los cursos de especialización abarcan agricultura, forestación, pesca, electrónica, administración pública, ingeniería ferroviaria, desarrollo de recursos hídricos, medicina, ingeniería, arquitectura, enseñanza, servicios sociales, seguros, bancos, electrónica y varios otros.

Los acuerdos empresariales.

Pero indudablemente es en el campo de los acuerdos empresariales donde la India se ha mostrado más activa en África. El primero de ellos se realizó en 1956 con Etiopía cuando una empresa textil fue instalada en Addis Abeba. Desde ese entonces se han realizado unos 42 joint ventures en los países africanos, de una costa a la otra, en especialidades que abarcan una amplia gama de actividades industriales en la producción de máquinas herramientas, siderúrgica, industria química y farmacéutica, seguros, empresas de navegación y otras. La mayoría de los joint ventures realizados en África están dirigidos a la sustitución de importaciones, con utilización intensiva de mano de obra y orientados hacia la industrialización de productos de base agrícola. La técnica introducida por los indios en África es de muy escasa sofistificación. Por ejemplo, en la agricultura aplican métodos de cultivos basados en la utilización de bueyes y mulas.

Con Kenya se han celebrado quince acuerdos. El ministro de industria de ese país, Munyua Waiyakl, dijo recientemente refiriéndose a la India, que “Kenya ha aprendido a través de la experiencia que hay una definida ventaja en utilizar las capacidades de los países en desarrollo en los campos donde ellos han acumulado valiosas y únicas experiencias por medio de sus propios esfuerzos”.

Otros nueve joint ventures se han concertado en Mauritius, además de Uganda. Botswana y Zambia.

La conquista del Oeste.

La difusión de la India en África alcanzó rápidamente la costa Oeste. En Benin, los expertos indios realizan exploraciones de petróleo y explotaciones forestales. En Ghana, un programa de asistencia técnica se desarrolla en el campo de la agricultura. En Liberia, se estudia la posibilidad de establecer una industria siderúrgica aprovechando la materia prima del país. En Senegal, los hindúes ofrecen su know how en actividades petroleras, agrícolas y el establecimiento de plantas hidroeléctricas. Y en Sierra Leona, donde están abocados al procesamiento del mineral de hierro y bauxita.

Pero es en Nigeria donde la ofensiva de la India ha sido mayor. Con este país se han celebrado trece joint ventures. Aquí se da el caso de uno de los mayores acuerdos empresariales: el realizado entre la Rail India Technical and Economic Service y la Nigerian Railway Corporation. Mediante este acuerdo los expertos indios administran los ferrocarriles nigerianos por un contrato que inicialmente fue de tres años pero que ahora se ha extendido por otros tres años más. Unos cuatrocientos técnicos de la India se encuentran operando actualmente toda la red ferroviaria de Nigeria, desde el director general, K.C. Bansal, hasta los Jefes de estaciones. Los progresos en este rubro han sido notables y se observa una buena recuperación de cargas aunque la capacitación de los técnicos locales es lenta y dificultosa.

Los hindúes participan con los nige¬rianos en otros acuerdos sobre la industria farmacéutica, electrónica y plástica. En este caso la balanza comercial es desfavorable para la India debido a que Nigeria exporta a ese país asiático unos 10.000 barriles diarios de petróleo. La participación india en Nigeria se extiende incluso hasta la Academia de Defensa, donde los instructores militares entrenan a los oficiales y personal subalterno de las Fuerzas Armadas.

Riesgos y costos.

Algunos obstáculos a la intensificación de las relaciones entre la India y África se observan en los países francófonos. Pero en general es la inestabilidad política de varios países africanos lo que ha restado interés de los hombres de negocios en el continente. También influye el desorden en el mercado de capitales. Las dificultades en materia de pagos y las limitaciones de las operaciones comerciales a los créditos a largo plazo que pueda ofrecer la India o algún organismo financiero internacional. A todo esto deben sumarse las dificultades en las comunicaciones, resabios todavía de la época colonial.

III. Perspectivas del dialogo Sur – Sur.

Aunque con modalidades distintas, tanto Brasil como la India iniciaron una activa penetración en el continente a un alto precio que la evolución del comercio de los próximos años dirá si es justificada o no. Porque es evidente que las operaciones comerciales de exportación a los países africanos sólo pueden ser acometidas mediante el otorgamiento de líneas de créditos a largo plazo y con condiciones menos estrictas que las usuales. En este sentido la competencia es dura pues los países de Europa y Estados Unidos ofrecen financiamientos ventajosos. Además esos mismos países son los mayores adquirentes de todas, o casi todas, las materias primas que produce África. Por lo tanto, los préstamos tienen ciertas garantías de seguridad que no tienen otros países como Brasil e India. Estos países intentan incrementar sus importaciones del África negra para lograr algún financiamiento para sus propias exportaciones. La tarea aquí tampoco es fácil pero hay posibilidades de complementación en el petróleo y algunos minerales. No así, en cambio, en los productos agrícolas tropicales donde hay competencia. En este sentido es interesante tener en cuenta como princi¬pio de solución del acuerdo celebrado por Brasil y Costa de Marfil respecto al cacao. Por estas circunstancias la India y Brasil encuentran más viable abordar el Continente africano mediante la transferencia de tecnología y los acuerdos empresariales. Las oportunidades en este campo son excelentes aunque los obstáculos que hay que salvar son considerables. Sólo las grandes empresas, algunas de ellas multinacionales y las mayores consultarlas tienen acceso a estas variantes.

En cuanto a la parte institucional de este nuevo diálogo debe mencionarse que en febrero pasado se realizó en New Delhi la XX Reunión de los Países No Alineados, que contó con la participación de representantes de noventa y cuatro países. Durante una sesión especial destinada a celebrar el vigésimo aniversario de este agrupamiento de países, hablaron el secretario general de las Naciones Unidas. Kurt Waldheim, y la primera ministra de la India, Indira Gandhi. Ambas personalidades enfatizaron la realización de esfuerzos para alcanzar los objetivos del movimiento de países no alineados y recordaron a sus fundadores. entre otros Tito, Nasser y Nehru.

En el aspecto económico, los representantes criticaron la actitud negativa y obstruccionista de los países industrializados en la prosecución del diálogo Norte-Sur. Nigeria urgió a una lucha por la libertad y emancipación económica de los países no alineados y propuso un plan de acción para movilizar los recursos naturales del Sur contra el Norte. Pero las intenciones también se manifestaron en la apertura de un segundo frente de batalla contra el subdesarrollo que es justamente el de la cooperación económica entre los países en desarrollo. En la medida en que el diálogo Norte-Sur no prospere, los esfuerzos prioritarios serán volcados al tema Sur-Sur. Estas posturas favorecen a los países tercermundistas como India y Brasil que están dispuestos a colaborar más activamente en el terreno de la agricultura, la alimentación, la industria, el comercio, que son los campos prioritarios del desarrollo. A.

 
Lagos, Nigeria. Junio 1981.

 

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