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El Periódico del CEID, Año II, No. 7, Diciembre 2002. Buenos Aires, Argentina.

II Conferencia Ministerial de Comunidades de Democracia. II Foro Internacional de Comunidades de Democracia. Seúl, Corea, del 10 al 12 de noviembre de 2002.

En nuestro Periódico de junio pasado (Año II, No. 5, 2do. Trimestre 2002) comentábamos llenos de entusiasmo la realización de esta II Conferencia Ministerial y sobre el Foro de las Organizaciones No Gubernamentales que se realizaría en paralelo. Lo decíamos así porque en el CEID estuvimos trabajando mucho durante todo el primer semestre de 2000 para la primera edición de esta Conferencia y Foro. Organizamos el V Simposio Electrónico Internacional “La Sociedad Civil en el siglo XXI”, coordinado por el Lic. Marcelo de los Reyes. Las ponencias y las conclusiones fueron enviadas como contribución a la Stefan Batory Foundation, de Polonia, y a la Freedom House, de Estados Unidos, las dos ONG que coordinaron la realización del I Foro de Varsovia.

En esta oportunidad las reuniones internacionales se hicieron en Seúl, Corea, entre el 10 y el 12 de noviembre pasado.

De la II Conferencia Ministerial de Comunidades de Democracia participaron delegaciones de 92 países (29 Cancilleres –entre ellos Chile, Colombia, Guatemala y Perú- y 8 Ministros), estuvieron representados como observadores otros 12 países y 5 de Organizaciones Internacionales.

En la ceremonia de apertura estuvieron presentes los Presidentes Kim Dae Jung, de Corea, y Xanana Gusmao, de Timor Oriental. Durante su disertación el presidente Kim Dae Jung manifestó que la pobreza, la guerra, y el terrorismo son los mayores obstáculos a los esfuerzos mundiales para fortalecer la democracia. En la reunión inaugural se proyectaron videos con los mensajes del Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, de la líder disidente de Myanmar, Aung San Suu Kyi, del Presidente de Perú, Alejandro Toledo, y del Presidente de la República Checa, Vaclav Havel.

Posteriormente se constituyeron cuatro mesas redondas:
1. Consolidación de las instituciones democráticas,
2. Cooperación regional para la promoción de la democracia,
3. Media y democracia, y
4. Coordinación de la asistencia democrática.

La reunión concluyó con una invitación formulada por la Canciller de Chile, María Soledad Alvear, convidando a un nuevo encuentro ministerial en Santiago durante el primer trimestre de 2005.

Sin embargo, la realización de la Conferencia no colmó las expectativas de muchas de las delegaciones asistentes. Los niveles de las mismas fueron menores al de la versión anterior. A pesar de ser Estados Unidos el principal impulsor de este proyecto desde 1999, el Secretario de Estado Colin Powell estuvo ausente. Tampoco se produjeron innovaciones significativas, o por lo menos distintas de las que continuamente se producen en otros foros internacionales de funcionamiento regular y mas frecuente.

La prensa internacional no recogió estas escasas realizaciones y la misma prensa local le dedicó muy poca trascendencia.

La preocupación coreana estuvo dominada por otros temas más candentes. En el ámbito interno, se trató de un año electoral, y la realización de esta Conferencia fue a solo un mes de las elecciones presidenciales en momentos en que el gobierno coreano estuvo abocado a ese momento particular. A ello se agregaron los problemas candentes de su política exterior debido a la delicada relación con Corea del Norte y la pacificación de la península y también el empecinamiento de las autoridades locales por promover la fracasada candidatura de la ciudad de Yeosu como sede de la próxima Exposición Mundial de 2010.

El Foro, en cambio fue mucho más activo y dinámico. Mas de 250 participantes de 73 países, entre los que se encontraban activistas de las sociedades civiles, líderes políticos, empresarios, educadores y periodistas de todo el mundo que fueron convocados bajo el lema “Solidaridad global para expandir y fortalecer la democracia”. El Foro aportó ideas prácticas, sugerencias, definió prioridades y asistió a las delegaciones oficiales que participan en la Conferencia.

El acto inaugural del domingo 10 de noviembre contó con la presencia y la palabra del Presidente de Corea, Kim Dae Jung.

Inmediatamente comenzaron a funcionar los Paneles de Discusión por temas que se mencionan a continuación con sus respectivos coordinadores:

Panel 1. Fortalecimiento de los sistemas de partidos políticos. Genaro Arriagada (Chile).
Panel 2. Mercados y gobernabilidad democrática. Hadi Soesastro (Indochina).
Panel 3. Corrupción y Democracia. Miklos Marshall (Hungria).
Panel 4. Educación para la democracia. Educación cívica. David McQuoid-Mason (Sudáfrica).
Panel 5. Democracia, libertad de asociación y ONG. G. Rajasekaran (Malasia).
Panel 6. Gobierno municipales y democracia. George Mathew (India).
Panel 7 Promoviendo la sociedad civil en sociedades cerradas. Pavol Demes (Eslovaquia).
Panel 8. Media y democracia. Veton Surroi (Kosovo).
Panel 9. Discriminación sexual y democracia. Hyun-Sook Lee (Corea).

También se desarrollaron los Paneles de Discusión por regiones geográficas:

Región 1. Europa / Rusia. Jos Lemmers (Holanda).
Región 2. Medio Oriente / Norte de África. Mohamed Elachmi Hamdi (Túnez).
Región 3. África Subsahariana. Emmauel Gyimah-Boadi (Ghana).
Región 4. Asia Central / Caucaso. Ghia Nodia (Georgia).
Región 5. Asia del Sur. Nirmala Buch (India).
Región 6. Asia del Este y Pacifico. Seonghoon Lee (Corea).
Región 7. Américas. Daniel Zovatto (Argentina).

En el Panel de Discusión de la Región 7 se expusieron los temas relativos a los países de América Latina, donde actuó como moderador el argentino Daniel Zovatto del International Institute for Democracy and Electoral Assistance (IDEA), ONG con sede en Estocolmo, Suecia (www.idea.int).

La presentación fue realizada por Rafael Roncagliolo, Secretario General de la ONG Transparencia, de Perú. Sintetizando lo expuesto en las conclusiones de los debates sobre la situación política, económica y social de la Región los panelistas pusieron de manifiesto que hay tantas razones para el optimismo como para la frustración. En todo momento quedó claramente expuesto en la presentación, en la coordinación, y en los debates, que la prioridad de la Región era reducir la pobreza y la desigualdad social.

El informe final destacó con realismo que en los últimos 20 años América Latina ha cambiado sus regímenes autoritarios por gobiernos democráticos con la sola excepción de Cuba. Sin embargo, ese cambio no ha resuelto los serios desafíos del subdesarrollo que enfrentan todos los países latinoamericanos. Por el contrario, las profundas reformas de política económica dentro del lineamiento de la filosofía liberal no han permitido el desarrollo económico de la Región que se mantiene lento y extremamente volátil.

Son elevados los niveles de pobreza y desigualdad social en la mayoría de los países y, en algunos, hasta su incremento. Se puso en evidencia que los pocos progresos económicos logrados lo fueron a costo de significativos problemas sociales como el del desempleo, la criminalidad, la inseguridad y la corrupción. Del mismo modo se resintieron los niveles de salud, educación e infraestructura social.

Otros de los problemas que enfrentan los países latinoamericanos son los de corrupción, la falta de transparencia y gobernabilidad política además del desaparecimiento de la clase media. Todo esto, paradójicamente, bajo el imperio de los gobiernos democráticos.

Algunos de los problemas de la Región fueron destacados durante los debates del Panel de Discusión y puestos de manifiesto en las conclusiones finales:

– El sistema de partidos políticos se ha fragmentado en forma desmesurada sin estar institucionalizado, dando como resultado coaliciones políticas inestables y cambiantes y mostrando falta de continuidad en las políticas seguidas por los distintos gobiernos.
– No hay diálogo entre gobernantes y gobernados. El electorado muchas veces no conoce las intenciones políticas de sus representantes y los partidos políticos tienden a constituirse alrededor del carisma de un líder. Una vez elegidos, los electores no tiene forma de conocer que políticas sus representantes apoyaran o se opondrán porque esa información no se hace pública aun. Por lo tanto, no hay posibilidad que los representantes elegidos enfrenten cualquier censura o cualquier forma de juzgar el desempeño de su gobierno.
– Los partidos políticos responden a los intereses económicos y no dan respuesta a las necesidades publicas y sociales, como consecuencia de los apoyos financieros y económicos recibidos para las campañas políticas.
– Los medios de comunicación podrían jugar un papel importante como agentes del cambio a través de investigaciones y su correspondiente difusión. Pero eso no logra llevarse a la practica porque la propiedad de los medios esta concentrada en pocas manos o porque los países no cuentan con una ley de libertad de información.
– Los representantes elegidos frecuentemente no tienen recursos, o los mismos son desviados para otros destinos, para realizar un análisis político apropiado de las leyes que aprueban y en varios casos fracasan en la solución de los problemas que intentan resolver. Es allí donde las ONG podrían jugar un papel destacado pero las mismas enfrentan serios problemas de apoyo financiero y falta de recursos humanos.
– Si bien varias ONG y sociedades civiles están activas en los países de la Región, las mismas son incipientes y tienen una muy escasa interrelación con las elites del poder y del gobierno como para promover reformas efectivas.
– Este Panel de Discusión reconoció que si bien la democracia se había extendido por Latinoamérica, la calidad de la misma es muy baja debido a un muy bajo nivel de educación cívica.

Durante el transcurso de los debates de este Panel, realizado en la tarde del lunes 11 de noviembre pasado, se presentaron algunas recomendaciones.

– Una de las prioridades sugeridas por el Panel de Discusión fue necesidad de agendas nacionales de gobernabilidad a mediano y largo plazo en coordinación con el gobierno, los partidos políticos, los grupos económicos y la sociedad civil.
– Es necesario desarrollar un sistema partidario efectivo y partidos políticos internamente democráticos, con ideologías sólidas.
– Promulgar leyes que permitan la transparencia del financiamiento de las campañas políticas.
– Libertad de prensa y derecho a la información.
– Mejores relaciones entre la sociedad civil y los partidos políticos además de adecuada interrelación entre el gobierno y las ONG.

Como dato anecdótico puede citarse que hubo un solo país que quedo fuera de todo análisis regional: Estados Unidos. Dado que el país promotor de estas Conferencia y estos Foros se arroga el uso de “América” para designarse a sí mismo (en lugar del apropiado gentilicio “estadounidense” que le corresponde), cuando se designa al Panel de Discusión de la Región 7 como “Americas” se asume que son “las demás” Americas, la América Latina, y no el único continente descubierto por Cristóbal Colon en 1492.

Lo mismo puede decirse de los restantes Paneles del Foro y de la Conferencia. Por lo tanto, sin restarle valor, contundencia e importancia a ninguna de las conclusiones arribadas, los resultados de toda la segunda edición de las Democracias en Seul, deben tomarse como carentes de autocrítica. O, más exactamente, la medida de cuan lejanos o cercanos están los países del mundo respecto del “modelo” a seguir.

Como recientemente expresara Kenneth Roth en el Informe Anual de la organización mundial Human Rights Watch presentado en Washington DC. a principios de enero de 2003: “Estados Unidos no es en absoluto el país que comete mas abusos contra los derechos humanos. Pero tiene tanto poder hoy en día que cualquier incumplimiento suyo de estas normas tiene repercusiones mundiales”. A.

Seúl, Corea. Noviembre 2002.

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