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Revista Pulso. No. 126. Pag . 12. 07 octubre 1969. Buenos Aires, Argentina.

Hasta hace pocas semanas atrás los fabricantes de cemento portland aseguraban que eran capaces de abastecer normalmente la deciente demanda de este producto. Sin embargo es ya un hecho la importación de cemento de los países miembros de la ALALC.

La industria del cemento en la Argentina goza ahora de una posición envidiable: su producción es totalmente consumida. Su capacidad instalada, cercana a los 5 millones de toneladas anuales, le permite producir unas 4,3 toneladas en sus 36 hornos horizontales rotativos. Se trabaja a pleno y la pequeña diferencia con respecto a lo producido se debe a las lógicas reparaciones y composturas que invariablemente afectan sus hornos.

Sin embargo, la creciente demanda de cemento durante los últimos años ha comenzado a superar la capacidad de oferta de la industria nacional. A pesar que durante el corriente año se espera una producción cercana a los 4,6 millones de toneladas si se sigue el ritmo alcanzado en los 7 primeros meses, el déficit de cemento es una realidad. La producción está en permanente aumento: en el año 1968 fue de 4,2 millones, superior en un 20% a la de 1967. El aumento de la producción de este año con respecto al año pasado es de aproximadamente el 10% mientras que las necesidades de este material crecieron en más del 25%.

Esta situación ya se produjo el año pasado. En aquella oportunidad la vigencia por 30 días del decreto No. 7005/68, con fecha 12 de noviembre, que eliminó el “requisito del depósito previo y el pago del 60% para las importaciones de cemento portland artificial” permitió solucionar la carencia. Las importaciones fueron del orden de las 170.000 toneladas adquiridas principalmente en Rumania, Dinamarca, Bélgica, España e Israel. La industria comenzó luego a abastecer normalmente las demandas de la construcción y no se hizo necesario recurrir a las restantes partidas, pues habían sido contratadas 470 mil toneladas.

El volumen hasta fin de año que requiere el actual ritmo de construcciones públicas y privadas (aquellas constituyeron el 24% en 1968) es de unas 250.000 toneladas, extras a la producción nacional.

El cemento está negociado en la lista nacional de ALALC al 0%, o sea libre de recargos. Para terceros países el gravamen es del 60%. La urgente necesidad de continuar abasteciendo normalmente a la construcción, justificó, en su oportunidad, la eliminación de los derechos de importación para extrazonas. Pero ahora las compras podrán hacerse en los países de la ALALC. Existen embarques previstos desde Chile, Colombia, Perú y Venezuela del orden de las 265.000 toneladas y volúmenes comprometidos por unas 150.000 toneladas más. Socominter, filial del grupo Techint, piensa contar antes de diciembre con unas 100.000 toneladas de cemento provenientes de Chile, Colombia y Perú. Loma Negra importará 20.000 toneladas de Venezuela y Perú; Jelinec hará lo propio con 50.000 toneladas y el resto estará a cargo de Phibro desde Venezuela.

Mientras tanto, el problema de fondo subsiste. El consumo por habitante pasó de 151 kilogramos en 1967.a 177 en 1968 y su ritmo de aumento se mantiene desde 1963.

La industria del cemento ha tomado sus recaudos, y sus demandas ante Ios organismos oficiales parecen haber sido escuchadas después de algunos años de silencio. Los planes de ampliación y modernización de las empresas Loma Negra, Corcemar, Calera Avellaneda, Pérez Compaa y otras, estarán concretados en el próximo trienio. Loma Negra calcula producir unas 800.000 toneladas más de cemento en ese lapso. Cemento San Martín podrá contar con 400.000 toneladas adicionales. Con similar cantidad incrementara su produccion Corcemar.

De esta forma, la industria del cemento piensa dar respuesta al creciente aumento de la construccion. A.

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