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Tiempo Agropecuario. Año III. No. 32, pag 4. Octubre 2006, Buenos Aires, Argentina.

Con un amplio sector de población rural, con una economía creciendo a niveles cercanos a los dos dígitos en forma sostenida y sin precedentes, India es ya un fuerte exportador de productos orgánicos y productos agroindustriales que destina a un mercado regional cada vez más demandante.

El importante desarrollo que están teniendo los países asiáticos de la Cuenca del Pacifico, su crecimiento económico, sus avances en educación, tecnología e informática y, fundamentalmente, el mayor poder adquisitivo de importantes sectores de la población, producen cambios significativos en los hábitos de consumo (“Cambios de los hábitos de consumo en Oriente”, TA No. 28, Junio 2006).
Este conjunto de factores se evidencian netamente en China donde cualquier cambio que involucre a su fabulosa población de 1.300 millones de habitantes significa modificaciones gigantescas en su propia economía, en la de los países de la región y en los mercados del mundo (“Las oportunidades que ofrece un mercado colosal”, TA No. 29, Julio 2006).
Estas características, se proyectan por el mundo entero como ondas expansivas con un mismo efecto: son mas fuertes en el epicentro y mas leves a medida que se alejan de el.
El Banco Asiático de Desarrollo (BAD) con sede en Manila, Filipinas y 43 países miembros, confirmó a principios de septiembre de 2006 que el crecimiento de la región se mantenía firme, impulsado por el sólido comportamiento de las economías de China (10,4%) e India (7,8%), seguidas de Filipinas y Singapur (6,6%), incluso Mongolia (6,8%) debido a las fuertes exportaciones de cobre y oro, Corea (5,1) y Japón (2,8). Las expectativas de crecimiento para 2006 son del 7,7%, nivel similar al ya excelente 7,6% de 2005.
Basados en el fortalecimiento de sus economías, varios de los países de la región agrupados desde agosto de 1967, hace 38 años, en la Association of South East Asian Nations (ASEAN, que incluye a Brunei Darussalam, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam), ha cobrado renovados bríos. Recientemente, a mediados de agosto de 2006, los Ministros de Economía y Finanzas de los 10 países miembros reunidos en Kuala Lumpur, Malasia, acordaron adelantar el proyecto de constituir un mercado único al estilo europeo para 2015. Sin embargo no dejan de lado el establecimiento de fuertes lazos nada menos que con China, Corea y Japón mediante Acuerdos de Libre Comercio en lo que constituye el ASEAN + 3.
Otro elemento de unidad regional lo constituye la intención a largo plazo de crear una moneda común asiática, la Asian Currency Unit (ACU). Para analizar esta posibilidad fue creado un grupo de trabajo entre China, Corea y Japón por los respectivos Ministros de Economía y Finanzas reunidos en Hyderabad, India, durante el desarrollo de la 39ª Asamblea General Anual del Banco de Desarrollo de Asia en mayo de 2006.
En este contexto, India, el otro gigante emergente de Asia, la cuarta economía del continente, juega un papel preponderante como abastecedor de alimentos.
Luego de la gran hambruna de 1943, cuando murieron mas de 4 millones de personas, el objetivo de las autoridades indias al concluir el dominio británico en 1947 fue lograr el autoabastecimiento de alimentos. Un impulso importante para ese objetivo fue producto de la “revolución verde” y la introducción de semillas hibridas estadounidenses en la década de 1960. De este cambio el ganador del Premio Nóbel de la Paz, Norman Borlaugh, fue un destacado protagonista con el desarrollo y aplicación del trigo enano en India.
Curiosamente, India es uno de los mayores productores de alimentos del mundo y a la vez uno de los menores exportadores.
Al estar modificando sus ancestrales métodos de producción, India se esta convirtiendo en un mayor oferente de productos alimenticios para la región. Tal como informa el Lic. Diego Giménez Moreta en su estudio sobre el comercialización mundial “India es el mayor productor mundial de porotos, con una superficie de producción estimada en 6 millones de hectáreas, pero con los menores índices de rendimientos mundiales, solo 460 kilogramos por hectárea, que lo lleva a ser, además, importador por no poder autoabastecerse (en Argentina ese rinde es superior a los 1.100 kg/ha)”. Una situación que se va revirtiendo poco a poco ya que India pasó de exportar productos agrícolas y alimentos por 8 mil millones de dólares en 2003 a mas de 30 mil millones en 2005.
Las grandes empresas, tanto indias como multinacionales están introduciendo cambios sustanciales en los métodos de producción de los cientos de millones de productores agrícolas del país y que permite conectarlos a la oferta global con resultados explosivos. Vinos, productos avícolas y pesqueros, exóticas producciones tropicales, pastas y puré de frutas, conexiones de estas producciones a las cadenas de frío y transporte, enormes posibilidades de acceso a mercados nuevos y tradicionales.
Otra muestra de esa transformación es el crecimiento en la producción del sector agrícola que en los primeros tres meses de 2006 aumentó 5,5% respecto del ya interesante aumento del 2,9% de igual periodo del año anterior. Un cambio notable en la estructura agrícola del país es el aumento de la producción frutihortícola, especias, flores, y la incidencia que este cambio significara en la estructura exportadora del sector.
El equilibrio de la balanza comercial agrícola todavía es delicado. Ahora, impulsado por los mayores ingresos de su población de más de mil millones de habitantes y los cambios en los hábitos alimenticios, se genera un mayor consumo de aceites comestibles y de trigo. Aunque los expertos locales informan que existen suficientes reservas almacenadas de producción doméstica de este cereal, se calcula que antes de finalizar el año 2006, se importaran unos 8 millones de toneladas de trigo. Estas compras se están realizando principalmente en Australia y Estados Unidos y permitirían completar los 70 millones de toneladas anuales de consumo interno. India superaría así a Egipto como el mayor importador mundial de trigo. Por otra parte, India exportará en 2006 entre 3,5 y 4 millones de toneladas de soja con destino a China, Corea, Japón y Vietnam, a valores que oscilan entre 225-235 dólares por tonelada base costo y flete.
Son aun muchos los cambios que deben operarse en la infraestructura agrícola de este subcontinente. Un tema social de la mayor importancia es la propiedad de la tierra, de pequeños lotes, única posesión de los empobrecidos campesinos agrícolas. Es muy posible que las grandes compañías sean obligadas a trabajar “con” ellos en lugar de reemplazarlos y de esa manera distribuir el beneficio de este progreso entre los mas necesitados. Otra es la práctica de algunos estados de ofrecer alimentos y/o garantizar el acceso a la compra de granos subsidiado que ha hecho que los agricultores no obtengan los mayores rindes.
Pero debe tenerse en cuenta que es una economía emergente, que crece a niveles sin precedentes cercanos a los dos dígitos en forma sostenida, y no esta lejos de lograr convertirse en un nuevo “granero del mundo”.
De acuerdo a los datos del Centro de Economía Internacional de la Cancillería Argentina, los países miembros de la ASEAN recibieron en 2005 exportaciones argentinas por valor de 1.605 millones de dólares y China por 3.186 millones, lo que corresponde al 4 y 8% respectivamente. Las exportaciones a India fueron de 746 millones de dólares y a Corea, Japón y Taiwán de 776 millones. A.
Seúl, Corea, Octubre 2006.

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