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Salvaguardar el sistema democrático es el mayor desafío que debe preocupar a los dirigentes políticos actuales. En los escenarios mundiales no se encuentran verdaderos líderes que puedan proponer políticas para revertir las que hasta ahora han causado grandes perjuicios a enormes sectores de la población.

 

Surgen estas conclusiones de la realidad desde el punto de vista económico. Sin embargo hay otro efecto también dañinamente perjudicial de igual o mayor profundidad que es la crisis de la democracia ante el colapso de la confianza popular.
La población de buena parte de los países desarrollados, especialmente en Europa y Estados Unidos está disconforme, disgustada y en buena medida desorientada ante la falta de respuesta por parte de los dirigentes políticos de sus respectivas sociedades. Se extiende la convicción de que los mismos son corruptos e incapaces, una combinación letal para la salud de la democracia. Ese descreimiento, esa falta de confianza en las promesas de los políticos, corroe muy peligrosamente los cimientos de la democracia.
En Estados Unidos, el país “líder de la democracia”, el “paladín de la justicia”, ofrece un escenario interesante para observar este fenómeno con vistas a las elecciones presidenciales de noviembre próximo. Allí se presentan todas las características mencionadas: desigualdad económica, falta de oportunidades, descontento popular, estancamiento de la clase media, incremento de los segmentos de pobreza y, lo que es peor, deterioro del nivel educativo de las clases bajas que cercena sus posibilidades de ascenso en la escala económica y social.
Hasta febrero de 2016, los varios candidatos republicanos como demócratas están siendo criticados por no aportar una solución efectiva a las necesidades de la población y pone de manifiesto la ausencia de proyectos concretos para superar esta situación. En definitiva, hay una perdida generalizada de la confianza en los políticos para solucionar los problemas reales de los ciudadanos.
Concretamente, hay una ausencia evidente de líderes que coloquen a buen resguardo la supervivencia del sistema democrático, el segundo mejor sistema de gobernabilidad del mundo (el primeo esta por inventarse). A.
Virginia, USA. Febrero 2016

Unirse a la conversación! 5 Comentarios

  1. Muy bueno Carlos !! es uno de esos comentarios que ponen en mejores términos lo que pienso, ja..ja.. o sea, pensamos igual (en ESTE tema y vos lo expresas mucho mejor !) congratulations

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  2. También yo estoy de acuerdo con sus comentarios. La clase política no debe distraerse más!

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  3. Tus comentarios son estimulantes. Gracias.

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  4. Ni la comunidad desentenderse.

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Economía Nacional, Política

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