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– Informe Industrial. Newsletter No. 321. 24 agosto 2010. Buenos Aires, Argentina.http://www.informeindustrial.com.ar/verNota.aspx?nota=La%20economía%20en%20la%20agenda%20política%20de%20Obama___280
– Centro de Estudios Internacionales para el Desarrollo. 24 agosto 2010. Buenos Aires, Argentina.
http://www.ceid.edu.ar/biblioteca/2010/la_economia_en_la_agenda_politica_de_obama.pdf
Las próximas elecciones de noviembre para la renovación parcial de los miembros del Congreso de los Estados Unidos plantean difíciles opciones políticas al presidente Obama junto con implicancias para la economía mundial. Estas alternativas son analizadas por los doctores Carlos A. Fasciolo y Bernardo Gluch en apretado resumen de un trabajo que están preparando sobre el tema.
 
“Si algo puede caracterizar al sentimiento de la población estadounidense es la incertidumbre ante las riesgosas alternativas que deberá enfrentar el gobierno demócrata para superar la crisis actual, expandir el frágil crecimiento económico y reducir el desempleo.

La crisis financiera, originada en buena medida por la flexibilidad de los controles oficiales ante la excesiva ambición de los operadores financieros, intenta ser paliado con un fuerte endeudamiento público, una solución que motiva la pérdida de confianza de los inversores. Con lo cual, la incipiente recuperación iniciada en el segundo trimestre de 2009, podría detenerse y la economía volver a caer en un periodo de recesión. Es el riesgo a la denominada double dip recession, donde la crisis del euro contribuye también a este panorama incierto y desalentador.

Para priorizar un crecimiento económico sostenido y reducir la tasa de desempleo los responsables de la política oficial pueden aumentar el gasto público y así compensar la caída del gasto del sector privado. Esta es una solución de corto plazo que, teniendo en cuenta la elevada proporción del consumo de productos importados, redunda en un detrimento del nivel de crecimiento del PBI. Por otra parte, si el incremento del gasto público será financiando con nueva emisión de deuda, dado los elevados niveles de endeudamiento del sector público a los que ya se ha llegado, los inversores exigirán tasas de interés más altas para compensar el mayor riesgo de un default.

También existe la opción de que la Reserva Federal compre directamente los nuevos bonos emitidos por la Tesorería, lo que significaría crear dinero de la nada, o ‘monetizar la deuda’; en otras palabras, generar un proceso inflacionario. A ello se agrega que si para sostener el crecimiento se busca continuar financiando el aumento del gasto público con un incremento de impuestos, el impacto neto será menor que en la alternativa anterior y el gobierno de Obama se enfrentará con una fuerte oposición de la mayoría de la población y del sector empresarial que pueden castigar al partido gobernante en las próximas elecciones de noviembre.

Por último, no se puede dejar de considerar la opción, bastante improbable por ahora, de un default lo cual tendría efectos de características apocalípticas en el sistema económico y financiero internacional.

En conclusión, para hacer frente a la creciente deuda pública de los estadounidenses sin contraer significativamente el nivel de crecimiento, el gobierno podría financiar este gasto con un aumento de impuestos, a través de un default o por un proceso inflacionario que diluya el valor de la deuda. Cualquiera de estas opciones tendrá un costo político, donde además estará en juego la fortaleza económica de los Estados Unidos”. A.

Virginia, Estados Unidos. Agosto 2010.

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