28 julio, 2016

La falacia de autoridad

 

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Irving Copi

 
LA FALACIA DE AUTORIDAD
Muchos evalúan las opiniones o los argumentos en función del autor y no por lo que expresa, dice o escribe. Es una falacia demasiado utilizada que atenta a favor del autoritarismo y del someterse a un líder diga, lo que diga y haga lo que haga. Son las descalificaciones más comunes cuando no hay argumentos para derribar una idea.

Estas negaciones en desmerito de quienes la pronuncian son usada regularmente para rebatir las creencias religiosa que no resisten el análisis de la lógica. Pero en esa materia es absolutamente comprensible porque las religiones son una cuestión de fe y no de raciocinio. Graves, e inadmisibles, son cuando se trata de asuntos generales y particularmente políticos. El fanatismo o la identificación con un líder producen un sentimiento mesiánico y dogmático que los lleva a pensar que son poseedores de la verdad absoluta respecto de un dios, de un modelo, de un credo, de un fundamento.

Es debido a ese fundamentalismo que muchos, a veces demasiados, se niegan a ver, y mucho menos aceptar, la realidad, el razonamiento lógico, las evidencias incontrastables, y de ese modo llegan a justificar las cruzadas y a tolerar la inquisición por los católicos, los delitos cometidos por los protestantes, los atropellos a la humanidad por los islámicos, la misoginia por todos ellos, el antisemitismo por el nazismo, las religiones por el comunismo.

Dra. Alba Mustaca
Psicóloga científica
De la misma forma están los que justifican la falta de libertad de expresión, los presos políticos, el exterminio de los opositores, el atropello a los derechos humanos, los que cierran los ojos ante el hambre, ante la corrupción. De esta manera los muertos tienen menos valor si se trata de opositores, las conquistas sociales de determinados partidos políticos pueden resultar despreciables o los dichos de determinado dirigente desvalorizados por el solo hecho de no compartir las mismas ideas. Miles de ejemplos sobre esto, casi como la historia de la humanidad.
Aferrarse a un pensamiento dogmático y mesiánico es enormemente más cómodo y simple en un amplio abanico que, en lo político, abarca desde los que pregonan ideas de izquierda y despotrican contra el cruel capitalismo hasta los ultraliberales que se enrolan en posiciones deshumanizadas e insensibles.

Entre estos últimos están los que han profesado algún ideal en su juventud y no han evolucionado en décadas, manteniendo, obstinadamente, el mismo análisis conceptual durante, prácticamente, toda la vida.

En fin, como dice la Dra. Alba Mustaca, “el ser humano es complejo…, aunque maravilloso…..” A.

Buenos Aires, Argentina. Septiembre 2014.

 

 

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Categoria

Economía Internacional, Política

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