Se requiere es una diplomacia moderna, dinámica, que se inserte en el mundo globalizado con propuestas claras y definidas.

Muchos de los “históricos” de la Cancillería, aquellos funcionarios formados en la excelencia del Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN) resistieron la incorporación de los “primos hermanos” de la Secretaria de Comercio del Ministerio de Economía ocurrida a principios de la década del 90. En realidad aceptaban tibiamente las funciones, pero no los funcionarios. Lo cierto es que gracias a esas funciones, la Cancillería tuvo la oportunidad de convertirse en un ente moderno, actualizado, donde la diplomacia económica juega el rol fundamental en todos los países con políticas serias.

En los hechos, desde el punto de vista institucional los funcionarios de Comercio ganaron enormemente con el pase a la Cancillería. Pero perdieron en igual medida en lo profesional. De ágiles ejecutivos comprometidos estrechamente con el sector productivo privado y con su dinámica pasaron a ser meros burócratas públicos, dependientes de una pesada estructura con funcionarios que no terminaba de aceptarlos y, mucho menos, entenderlos.

Pero eso es historia. La oportunidad, en realidad esa y muchas otras, fue desaprovechada por la falta de objetivos nacionales, políticas de todo tipo claras y permanentes, en lugar de las siempre  espasmódicas y contradictorias.
Aislados del mundo

Ni la imaginación y empeño de muchos funcionarios involucrados irrenunciablemente en la tarea de promover el comercio exterior argentino junto con los que defienden los intereses del país en los foros internacionales con capacidad y profesionalismo, podrán tener éxito sin políticas y continuidad adecuadas.

Lo que se requiere es una diplomacia moderna, dinámica, que se inserte en el mundo globalizado con propuestas claras y definidas. ¿Puede imaginarse una Cancillería solo dedicada a las cuestiones políticas, desconectada de las poderosas motivaciones económicas y comerciales que orientan las políticas exteriores internacionales?
Finalmente, el dictado del Decreto No. 901 de junio de 2012 le dio un golpe de gracia a la Cancillería argentina limitando sus funciones sobre el Comercio Internacional y volviendo a su antigua denominación de Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. A.
Virginia, Estados Unidos. Diciembre 2013.

 

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Categoria

Sin categoría

Tags

,