Presidente Cristina Kirchner y
Presidente Jose dos Santos.
Luanda, Angola. 2012. 
Los pueblos africanos aun luchan denodadamente contra la inestabilidad de sus gobiernos en medio de la debilidad de sus instituciones políticas, contra los niveles más altos de corrupción e inseguridad,  sumidos en conflictos internos y vecinales agudos e inmersos en muchos de los niveles de pobreza mas elevados del mundo. Como para preguntarse ¿por qué las grandes joyerías no ponen fotos de los pueblos masacrados de África para obtener diamantes, oro, piedras preciosas?

La absurda visita de la presidente argentina a Angola se sumó, tardíamente, a la oleada de interés de las potencias europeas y emergentes asiáticas por el África subsahariana. Por motivos estratégicos y geopolíticos, Estados Unidos no ha dejado decaer su atención desde la segunda mitad del siglo pasado, y Brasil, con más de 30 activas representaciones diplomáticas, la ha mantenido en los últimos 40 años.
Pero en la última década las grandes corporaciones europeas volvieron a poner los ojos en sus antiguas colonias, economía ya desarrollada como la de Corea, y emergente, como la de China, buscaron lograr una relación mas estrecha con los líderes y gobernantes de los numerosos países de la subregión quienes administran personalmente los recursos naturales en sus respectivos dominios. 
Fernando Schmidt
Hasta el activo Subsecretario de Relaciones Exteriores de Chile, Fernando Schmidt Ariztía visitó recientemente Ghana, Nigeria y Sudáfrica intentando compensar la modesta presencia de Chile en los casi 40 países del África meridional y austral luego del fracasado cartel de intereses compartidos con paises productores de cobre africanos. Hoy Chile tiene, prudentemente, solo dos embajadas, en Sudáfrica y Kenia.
Con una cruel actualidad, aun se mantienen vigentes las apreciaciones del político francés  Pierre Bertaux (1907-1986) quien nos dice con precisión: “Es cierto que el Continente Africano esta sólidamente protegido contra las curiosidades exteriores y la penetración, por un inmenso desierto y dos océanos. Las costas son inhóspitas (…) Los ríos africanos con sus estuarios cortados por bancos de arena y sus corrientes interrumpidas por rápidos, no se prestan a la navegación. Por otra parte, 53% de las aguas del Continente no corren hacia el Océano; vierten sus aguas a lagos y mares interiores en vías de desecamiento”. Y agrega: “El Señor del Continente Africano es el sol”. “La zona de clima ecuatorial, con sus lluvias violentas, su calor y su humedad constantes, cubre el Continente de Oeste a Este con un manto de selva densa”. “Tierra poco agradecida, clima penoso: en África la lucha por la vida es encarnizada. La existencia de las plantas, de los animales y de los seres humanos están aquí perpetuamente amenazada. El insecto es mas peligroso que la fiera y el microbio mas que el insecto”.

Como en alguna oportunidad dijera el veterano presidente de Senegal Leopold Sedar Senghor (1906-2001): “En África no hay fronteras, ni siquiera entre la vida y la muerte”. Con esta fra­se, sin­tetizó la homogeneidad y el drama de un continente de más de 800 millones de habitantes que está condenado al hambre.

Subdesarrollo, neocolonialismo económico, tribalismo, racismo, son algunas de las características comunes de los países del África Negra ubicados al Sur del Sahara, que son necesarias conocer para la comprensión y elaboración de estrategias económicas y comerciales.
Entre el África meridional y el cono sur de América, las relaciones son prácticamente inexistentes y la realidad lo demuestra abundantemente. No hay visitas oficiales reciprocas importantes y mucho menos frecuentes entre jefes de gobierno o titulares de las carteras comerciales o de relaciones exteriores, las representaciones diplomáticas son mínimas por ambos lados y el intercambio comercial en la misma media.

No ha llegado todavía el momento de que los vínculos sobre en Atlántico sur sean de mutuo interés y provecho. Por lo menos no para Argentina. Que sea importante desarrollarlas es otra cuestión que requiere primeramente de una estrategia geopolítica de largo plazo que supere el nivel fantasioso del supermercado. A.

Buenos Aires, Argentina. Julio 2012.