MIS BODAS DE ORO CON CAMPAMENTO ECONOMICAS

MIS BODAS DE ORO CON CAMPAMENTO ECONOMICAS

Ahora, en mi etapa de “júbilo” y regresando a Argentina, estoy empeñado en reunir a mis viejos y queridos amigos de aquella etapa tan inolvidable como formativa. Lo estamos logrando y cada incorporación es motivo de festejo, celebración y alegría del alma.

Otro 12 de Octubre, pero de 1962, también fue viernes y completó un fin de semana largo. En estos días, hace 50 años, realizaba mi primera salida con Campamento Económicas y mi guía fue Santiago Lebedinsky. ¡Ahora cumplo mis bodas de oro!

Por aquellos años nos reuníamos todos los miércoles frente al aula 114 (ahora 211) de la Facultad de Ciencia Económicas, en Córdoba 2122, Buenos Aires. Allí guardábamos nuestros equipos y planificábamos nuestras salidas regulares, se reunían los distintos responsables de cada actividad específica del Campamento.

Una sola anécdota al respecto que reflejó el espíritu y fortaleza de los integrantes de este grupo particular.

En junio de 1966 se produjo un golpe militar que se ensañó especialmente con los estudiantes universitarios. El 28 de junio era derrocado el gobierno democrático de Arturo Illia y se iniciaba la dictadura autodenominada Revolución Argentina liderada por Juan Carlos Onganía. El gobierno usurpador atacó la autonomía universitaria del poder político y el gobierno tripartito de estudiantes, docentes y graduados. La represión fue particularmente violenta en las facultades de Ciencias Exactas y Naturales y de Filosofía y Letras de la UBA. Esas acciones se llevaban a cabo por la Policía Federal que estaba bajo la intervención militar y tenía órdenes de reprimir duramente cualquier manifestación de resistencia.

Autoridades universitarias, docentes y estudiantes fueron duramente reprimidos hasta llegar al denigrante episodio del 29 de julio de 1966 que se llamó la noche de los bastones largos, cuando aquella Policía castigó cobardemente a cientos de personas y el gobierno de la Revolución Argentina desmanteló lo más valioso de la intelectualidad científica de aquella época. Equipos completos fueron destruidos como Clementina, la primera computadora de América Latina, renunciaron y emigraron los 70 miembros del Instituto del Cálculo de Ciencias Exactas, donde era operada y lo mismo sucedió con el Instituto de Radiación Cósmica. Fueron detenidas en total 400 personas y destruidos laboratorios y bibliotecas universitarias.

En los meses siguientes cientos de profesores fueron despedidos, renunciaron a sus cátedras o abandonaron el país. En total emigraron 301 profesores universitarios; de ellos 215 eran científicos; 166 se insertaron en universidades latinoamericanas, básicamente en Chile y Venezuela; otros 94 se fueron a universidades de Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico; los 41 restantes se instalaron en Europa. Este hecho fue considerado como el comienzo de la fuga de cerebros junto con la decadencia cultural y académica de Argentina.

En este ambiente y contexto los acampantes e integrantes de la Comisión de Campamento Económicas lograron retirar subrepticiamente, todos los equipos y material guardado en el Aula 211 de la Facultad, patrimonio del CECE, y trasladarlo a buen resguardo al local de una galería comercial cercana lo que permitió mantener las desafiantes actividades por varios años más de manera inclaudicable e inalterable.

Ahora, en mi etapa de “júbilo” y regresando a Argentina, estoy empeñado en reunir a mis viejos y queridos amigos de aquella etapa tan inolvidable como formativa. Lo estamos logrando y cada incorporación es motivo de festejo, celebración y alegría del alma.

Y también soy docente ad-honorem de la Maestría en Gestión Empresaria del Comercio Exterior y de la Integración de la FCE-UBA, intentando de devolver a mi Universidad algo de lo que generosamente me brindó en la educación, en la cultura y en la formación como ser humano. A.

Buenos Aires, Argentina. 12, 13 y 14 octubre 1962 / 2012.