Publicada en:

• Centro de Estudios Internacionales para el Desarrollo (CEID). 18 octubre 2010. Buenos Aires, Argentina.

Ponencia presentada en:

• XXI Simposio Electrónico Internacional “Europa Central, sus principales problemáticas en 2010”. Centro de Estudios Internacionales para el Desarrollo (CEID). Noviembre 2010. Buenos Aires, Argentina.


POLONIA, UN CASO PARTICULAR EN EUROPA.
El liderazgo polaco en Europa y en la región del Centro y Oriente parece haber salido fortalecido al convertirse en la única economía capaz de mantener el crecimiento durante los últimos años. Todo esto dentro de un escenario en que sus empresas superan el colapso económico sin quiebras espectaculares ni grandes fusiones.

Con una superficie similar a la de la provincia de Buenos Aires (312.700 km2) y una población como la de Argentina (40 millones de habitantes) Polonia se ha mantenido durante los últimos cinco años entre las cuatro economías emergentes del mundo, ocupa el duodécimo puesto en la lista de los destinos más atractivos para invertir, según la Agencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), y fue el único estado miembro de la Unión Europea (UE) que no entró en recesión por la crisis económica global.




Algunos destaques recientes de la economía polaca fueron el aumento del 3,5% de su PBN durante el segundo trimestre de 2010, una expectativa del 3,0 % para todo el año y una estimación del 3,5% para el 2011. Esto marca una diferencia notable frente al conjunto de los paises de la zona del euro cuyos indices fueron del 1,9%, 1,5% y 1,3% respectivamente. A ello se suma el crecimiento de la producción industrial polaca del 13,5% en agosto (frente al 7,1% en julio para los países del euro) y aumentos considerables en el comercio exterior, tanto de importaciones como de exportaciones.

Mientras en el año 2009 las economías de Europa Central y Oriental mostraron comportamientos
negativos, Polonia tuvo un crecimiento record y único dentro de la UE. El embajador uruguayo en Varsovia, Julio Giambruno comentó que “Polonia tiene la posibilidad de alcanzar el desarrollo del occidente europeo más rápido gracias a su excelente comportamiento económico”.

Con una moneda (zloty) con cotización flotante, una considerable ayuda financiera por parte de la UE que se extenderá hasta 2011, y las expectativas de estabilidad de Alemania, el principal socio comercial de Polonia, contribuyen a atenuar los efectos negativos de la crisis mundial. También los bancos son más estables operando sobre la base de financiación de los préstamos con los depósitos, las empresas fueron capaces de generar beneficios a pesar de la desaceleración general de la economía.

De todas maneras el panorama de corto plazo no deja de carecer de riesgos considerables. El desequilibrio en el sector financiero no alcanzó el nivel de peligrosidad que tuvo y tiene en otros países de la región, pero el ritmo de su crecimiento esta aumentando muy rápido. Según el Ministerio de Finanzas, al final del año el déficit público llegará al 6.3% del PIB y las previsiones para 2011 indican que podría estabilizarse en torno al 5%. La meta del 3% para 2013 parece ambiciosa todavía y de su logro depende la confianza de las empresas extranjeras para realizar las inversiones necesarias para lograr la estabilidad económica.

Marek Machowski

Reducir el déficit público tiene un alto costo político y de alta sensibilidad social. Las soluciones que podrían aplicarse son la de deducir pasivos adeudados a los fondos de pensiones, aumentar el impuesto del valor agregado (IVA), congelar los sueldos en la administración pública y abandonar una serie de exenciones fiscales durante algún tiempo. Todas estas alternativas dentro de un marco con elevados índices de desocupación. En ese contexto, el gobierno hizo publica la estrategia para su gestión en los años 2011-2014, informando que la deuda publica seria del 53.2% del PIB en 2010, el 54,2% en 2011, 54.3% en 2012, y 53,7% en 2013.

“Las decisiones en este campo requieren de una fuerte voluntad política junto con un delicado equilibrio entre las posibles opciones, especialmente teniendo en cuenta que 2011 será un año de elecciones parlamentarias en Polonia”, informa Claudio Di Gregorio, activo funcionario de la Embajada Argentina en Varsovia. Curiosamente estas elecciones, junto con la de las provincias (o Voivodias, como se les llama en Polonia), más las alcaldías como las de Varsovia y otras grandes ciudades, podrían coincidir en el segundo semestre del próximo año con la presidencia de Polonia en la Unión Europea en el segundo semestre.

Los inversores y los empresarios no escapan al clima de incertidumbre general y seguirán preocupados por una recaída en la recesión durante los próximos dos o tres años. Por otra parte el ambiente para inversiones no es fácil teniendo en cuenta que las empresas extranjeras tienen menos fondos disponibles para invertir y prefieren conservar sus activos líquidos en sus propios países. Aun así, en Polonia hay indicios auspiciosos, aunque no suficientes. Durante los primeros ocho meses de 2010 ingresaron al país 582 millones de euros (728 millones de dólares) en nuevas inversiones extranjeras. Inversiones que la economía polaca necesita urgentemente para mantener su nivel de crecimiento.

“Para estimular a los inversores extranjeros el gobierno polaco cuenta con el antecedente del buen comportamiento de los indicadores económicos de los últimos años y, además, un programa estratégico de desarrollo con una visión de largo plazo”, comentó el veterano diplomático polaco Marek Machowski.

Dentro de ese contexto, el gobierno polaco anunció la privatización de las grandes empresas polacas de energía y solo los activos de gran potencia pueden garantizar el ingreso de fondos importantes. El proceso de privatización del sector energético gano impulso también porque el sector requiere una fuerte inversión en nueva redes de transmisión, aumento de las ya existente y adaptación de las mismas a regulaciones ecológicas más estrictas.


Julio Giambruno

La incorporación de Polonia al sistema del euro puede demorarse más allá del anunciado originalmente, 2012, y aun hasta 2015. Durante los próximos años deben realizarse los ajustes a las exigencias de la Unión Monetaria del Euro (UME) y realizarse importantes recortes en los presupuestos públicos para reducir significativamente el déficit. Por el momento, estar fuera de ese condicionamiento es lo que permite mantener la moneda propia (zloty) en condiciones de flotabilidad con un manejo más independiente de su política monetaria.
En cuanto a la política exterior, Polonia realiza intensas actividades para estrechar los lazos con los países vecinos del Este, especialmente con Rusia y Ucrania. “Para desarrollar mejor esta política estratégica, Polonia tendrá la oportunidad de la presidencia de la UE en la segunda mitad del 2011 y con ello una excelente ocasión para desarrollar su estrategia hacia los demás países de la región y en especial hacia el resto de los países que componían la orbita comunista de la Unión Soviética”, recuerda el embajador Giambruno. A.

Varsovia, Polonia. Octubre 2010.

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