Publicado en:
El Cronista Comercial. Pag. 28. 14 octubre 1980. Buenos Aires, Argentina.


Cada año aumenta más la brecha entre la demanda mundial del pescado y la oferta.

Para 1980 la demanda excedente está calculada en 8 millones de toneladas y la proyección para el año 2.000, dada la tendencia actual, es de más de 30 millones. Por otra parte, la mayoría de los países en desarrollo están tomando conciencia de la pesca como fuente de recursos para atenuar sus crecientes déficit alimenticios y reclaman la extensión de la soberanía territorial hasta las 200 millas de la costa. Estas circunstancias crean cambios sin precedentes en una estructura industrial que difícilmente pueda incrementar con rapidez su ritmo de captura.

Rápido aumento de la demanda.

El total de captura de pescados y mariscos para consumo humano está estimado en 25 millones de toneladas para este año. Los cálculos realizados por la FAO indican que este volumen aumentará a 85 millones en 1990 y a 93 millones en el 2.000. La demanda total es de 83 millones de toneladas para el año en curso y se pronostica un nivel de 130 millones para el año 2.000. Dentro de estos volúmenes la demanda de pescados y mariscos para consumo humano muestra un aumento aún más vertiginoso: 55 millones de toneladas es el nivel actual, 70 millones en 1985 y 110 millones en el 2.000. Para 1985 se espera que China aumente su actual consumo en 5 millones de toneladas, la Unión Soviética y Japón 2 millones más e India un millón.

El resto de los aumentos de la demanda se registrará en la utilización del pescado para el consumo animal e industrial. Los requerimientos de aceite y harina de pescado para el año 2000 serán de 25 millones de toneladas.

Dado el alto valor proteico del pescado como alimento humano, la FAO ha comenzado a implementar un programa de ayuda a los países en vías de desarrollo para que los mismos establezcan sus propias flotas e industrias pesqueras, particularmente de pequeño y mediano tamaño. Según las estimaciones del organismo de las Naciones Unidas, se necesitarán unos 30.000 millones de dólares de inversión en la industria pesquera para que la misma pueda abastecer adecuadamente la demanda del año 2000. Al mismo tiempo la captura debería ampliarse a mayor número de las 100 especies que actualmente se destinan al consumo humano teniendo en cuenta que aun existen casi 30.000 especies más. Algunas de ellas con valor económico. Y también se espera que la piscicultura adquiera un notable incremento en los próximos 20 años como para permitir pasar de las 6 millones de toneladas actuales a 40 millones.

Nuevas pautas mundiales.

Evidentemente la extensión de la soberanía territorial, la llamada zona económica exclusiva hasta las 200 millas, trae aparejada importantes cambios en la estructura mundial de la actividad pesquera. Aunque aun no haya concluido la implementación de los resultados de la Conferencia sobre los Derechos del Mar de las Naciones Unidas, la misma ya provee el instrumento legal para que 93 países extiendan su jurisdicción marítima. La gran mayoría de esos países no tienen posibilidades ni de explotar adecuadamente esta nueva propiedad nacional, ni de controlar la pesca que en la misma continúan haciendo los países tradicionalmente dedicados a esta actividad. Esta será de ahora en más un área de fricción y de continuos reclamos legales. No debe olvidarse que el 99% de las zonas de pesca internacionales se encuentran ahora bajo la jurisdicción de algún país en ejercicio de la soberanía sobre las 200 millas. Los países que no exploten adecuadamente sus recursos naturales podrán exigir, al menos, acuerdos de participación con las empresas pesqueras. Las flotas pesqueras han obtenido más de 16 millones de toneladas anuales de producto en sus actividades dentro de las 200 millas de otros países. Un tercio de la captura total, por un valor de 2.000 millones de dólares, fue obtenido de las actuales aguas jurisdiccionales de países en desarrollo.

De todas maneras nuevos países se están incorporando a la industria pesquera e incrementando su actividad. Los países no tradicionales en este rubro participaban solo con el 27% del total de capturas en 1950 pasando al 46% en 1977 y pudiendo alcanzar el 58% para 1980 según lo estima la FAO.

Situación de las industrias nacionales.

El mayor perjuicio económico de esta modificación de las pautas es para los países europeos y para la Unión Soviética. Estos países tienen las flotas de pesca de altura de larga distancia más importantes del mundo y todas ellas realizan su actividad en zonas económicas exclusivas de otros países.

El inevitable resultado de esta nueva política mundial será el desarrollo de flotas de corta y mediana altura y el decaimiento de aquellas de larga distancia. En cambio Canadá y Estados Unidos cuentan con importantes bancos de pesca dentro de sus aguas jurisdiccionales y ade¬más adecuados medios de control y policía de las mismas.

Estados Unidos ya se encuentra implementando las medidas necesarias para proteger su industria pesquera en base a las nuevas pautas. También aprovecha la oportunidad para dar un nuevo impulso al sector con la proyectada Ley de Promoción Pesquera (Fisheries Promotion Act). Dicho Instrumento legal prevé un programa de ayuda financiera para las empresas pesqueras y limitaciones a la actividad pesquera extranjera en aguas jurisdiccionales. Esta limitación se hará sobre la base de las especies capturadas de acuerdo a la de¬mostración que las compañías estadounidenses puedan hacer sobre las capturas realizadas el año anterior. El control estará a cargo de funcionarios oficiales embarcados en los pesqueros extranjeros. El proyecto de Ley era mucho más restrictivo antes que el Departamento de Estado suavizara el mismo en el Congreso. Originariamente estableció que para 1990 las aguas territoriales serían de uso y explotación exclusiva de compañías estadouni¬denses. Pero el Departamento de Estado advirtió sobre el peligro de violentas represalias contra las exportaciones de Estados Unidos por parte de aquellos países afectados por la medida. Tres cuartos de la actividad extranjera en los bancos de pesca de Estados Unidos es realizada por buques japoneses.

Los pescadores estadounidenses también reclaman restricciones a las importaciones de camarones en adición a la ya Impuesta para el atún. Según sus informes, el 75% de la flota pesquera está inactiva, en parte debido al alto precio de los combustibles.

En términos similares se expresaron los pescadores británicos. El Gobierno aprobó una partida de 34 millones de dólares para ayudar al sector a superar la crisis mientras se espera la aprobación de la nueva política pesquera de la Comunidad Económica Europea. Varios de los 4.000 barcos dedicados a la pesca costera están ahora dedicados al turismo. La ayuda de acuerdo a ciertos requisitos será en efectivo y según la eslora del barco. El ministro de Agricultura británico. Mr. Alick Buchanan-Smith, expresó recientemente estar dispuesto a hacer todo lo posible para superar el período de incertidumbre causado por las prolongadas negociaciones de la Política Pesquera Común, que se lleva a cabo en la CEE.

Hacia una política común en la CEE.

La CEE espera tener su Política Pesquera Común para fin de año, tal como fuera fijado por los Nueve en Mayo pasado. Las medidas propuestas hasta el momento tienden a otorgar ayuda a las organizaciones pesqueras, el establecimiento de un sistema de garantía a los precios del mercado, asistencia técnica y financiera para el almacenamiento y procesamiento de pescados y controles en las importaciones de pescado.

Actualmente la Comisión de la CEE que trata esta materia está considerando alternativas que combinan el interés de aquellas economías nacionales y que dependen en mayor medida de la pesca que otras, el comportamiento de las industrias de los países miembros en los últimos cinco años y la compensación por pérdidas de aguas para la pesca como consecuencia de la extensión del mar territorial hasta las 200 millas. Los cálculos también tienen en cuenta el volumen de captura potencial total. En este sentido, la Comisión acaba de añadir 55.000 toneladas a las 931.838 toneladas calculadas para este año. El cálculo se hace sobre la base equivalente de bacalao pero en él intervienen otras seis variedades de pescados.

De todas maneras, la proximidad de la fecha límite fijada para el establecimiento de una Política pesquera Común antes de fin de año hizo pensar a los funcionarios de la Comisión la posibilidad de realizar acuerdos parciales para el presente año. Sin embargo, los países miembros están demostrando su oposición a esta práctica por cuanto estiman que sentaría un precedente inapropiado para la fijación de cuotas de captura para 1981. A.

 
Lagos, Nigeria. Octubre 1980.

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