Las oscilaciones del mercado inmobiliario en Estados Unidos son un barómetro excelente para acompañar la evolución de la economía. La primavera y el verano septentrional, son, tradicionalmente, las épocas de mayor actividad del sector. Sin embargo, los precios de las propiedades y las reducidos nuevos emprendimientos de construcción reflejan cautamente las incertidumbres que provocan las crisis financieras europeas y la política fiscal estadounidense.

 

El comportamiento de la población en este sector refleja la apreciación generalizada del lento crecimiento económico que se espera para el segundo semestre de 2012 y durante la primera parte del 2013. Si, hay optimismo, pero el mejor adjetivo para calificarlo es prudente. Y esta cautela se observa fundamentalmente en el mantenimiento de los bajos niveles de solicitudes de permisos de nuevas construcciones y en las pocas variaciones en el elevado inventario de propiedades a la venta.

 

Es que la recuperación del sector sigue siendo frágil y todavía no se disiparon los efectos traumáticos de la debacle provocada por el derrumbe de la burbuja inmobiliaria, el festival de los préstamos hipotecarios y las frustraciones de los que fueron primeros propietarios, descritos en Del sueño americano a la pesadilla internacional (julio 2008). Todavía es considerable la cantidad de propiedades en poder de los bancos como consecuencia de las ejecuciones hipotecarias, manteniendo los precios deprimidos y los niveles de alquileres firmes.

La demanda de viviendas deriva fuertemente de la evolución de la economía y el crecimiento de esta sigue siendo modesto. Las condiciones de empleo continúan muy endebles para la inmensa mayoría de los consumidores y la esperanza de la casa propia se aleja permanentemente. Cada vez más familias se ven forzados a alquilar y a alquilar por periodos mas prolongados. Esta característica se observa especialmente en las familias más jóvenes, segmento de la población donde el desempleo es mayor. Normalmente una pequeña proporción de esos hogares poseen sus propias casas siendo los que en mayor proporción recurren al mercado de alquiler.
Estas características, junto con la baja de las tasas de interés y la falta de oportunidades de inversiones financieras, son las que provocan el flujo de inversores al sector que comentáramos en En tiempos inciertos hay oportunidades de inversión (octubre 2011). Estos son los que mantienen una cierta participación en el mercado con una característica adicional que es una cierta preferencia por los departamentos.

Esta última es un fenómeno nuevo en Estados Unidos. La construcción de edificios de apartamentos está recuperando niveles severamente deprimidos en un pasado relativamente reciente y sigue siendo relativamente bajo desde un punto de vista histórico. Pero sin ninguna duda, cualquier mejora en el mercado laboral tendera a elevar la demanda de este tipo de vivienda antes de aumentar la demanda de casas unifamiliares y hacia ella se encaminaran las preferencias de los potenciales compradores cuando las perspectivas probables de recuperación económica modesta y frágil comiencen a manifestarse con mayor permanencia.


De todas maneras, es importante continuar Acompañando el Mercado inmobiliario (enero 2012) porque es extremadamente sensible a la evolución económica y se convierte en un índice fiel y creíble de las expectativas de la población.

Concretamente…aun falta para retomar el camino de la estabilidad. A.

Buenos Aires, Argentina. Junio 2012.

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