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– Tiempo Agropecuario. Año IV. No. 39, pag. 65. Marzo 2007, Buenos Aires, Argentina.

El férreo control y manejo de las importaciones muestra claramente como esas herramientas son utilizadas para impulsar la industria local por parte de un país carente de recursos naturales. La voluntad nacional y la persistencia de una política económica coherente y proteccionista de Corea han sido algunas de las características destacados en su desarrollo vertiginoso de los últimos 40 años. No es producto de ningún “milagro”. Los nichos de mercado aprovechables para los exportadores argentinos.

Los antecedentes históricos y geográficos de Corea han facilitado el mantenimiento de una política económica altamente proteccionista. Junto con una agresiva política exportadora, los resultados de esa política están hoy a la vista.

Hay muchos aspectos particulares de Corea que facilitaron la implantación de esa política. Una estructura social cerrada, rígida y conservadora le permitió a su comunidad mantener una identidad étnica y racial, además de una unidad nacional por miles de años. A lo largo de su historia y mediante estos mecanismos Corea adquirió una cierta “insularidad” y logro superar varias de las sucesivas invasiones de sus poderosos vecinos, China y Japón

Dicho aislamiento o “insularidad” (cabe recordar que varios mapas de los siglos XVI y XVII, como el del célebre cartógrafo holandés Jan Jansson, mostraban en 1636 a la península coreana como una isla), tiene plena vigencia en la vida cotidiana y en las políticas nacionales. Es también una realidad física si se tiene en cuenta la barrera infranqueable de 170 km que la separa de Corea del Norte y la uniría al continente.

Con estos antecedentes resulta mas sencillo comprender el elevado proteccionismo social, étnico, racial y económico del país y las modalidades económicas y comerciales de Corea,.

Por lo tanto, los operadores comerciales extranjeros encuentran enormes dificultades en superar las barreras impuestas por siglos y aun milenios de tradición ermitaña y abrir el mercado a la comunidad económica internacional. A algunas de estas características nos referimos en la nota “Proteccionismo y restricciones sanitarias” de Tiempo Agropecuario, en Septiembre 2006, pag 41. La apertura del mercado a los productos importados excepto aquellos que sean los de uso intermedio para la industria local, resulta siempre lenta, complicada y frustrante en la mayoría de los casos.

De todas maneras, así como ocurrió con las exportaciones coreanas, comentadas en la nota “Un ejemplo de voluntad nacional y perseverancia” de Tiempo Agropecuario, en Diciembre 2006, pag 40, las importaciones también mostraron cambios significativos que reflejan claramente el ritmo de la evolución económica sin abandonar los objetivos nacionales de promover la industria.

En 1962 el 62,7% de las importaciones estaban constituidas por materias primas, el 16,6% eran bienes de capital, 14,0% bienes de consumo directo (mayormente alimentos) y el 6,7% petróleo. Ya en 2004 la estructura de las importaciones exhibía un cambio sustancial. Las materias primas para transformación constituyeron el 39,1%, los bienes de capital el 36,1%, el petróleo el 13,3% y los bienes de consumo directos (alimentos) el 10,4%.

Los datos de 2006 indican que Corea importó materias primas por valor de 142.300 millones de dólares siendo que el 55% de ellas estuvieron destinadas al consumo interno y del 45% restante para su procesamiento y reexportación.

Proporciones similares se observaron en las importaciones de bienes de capital que alcanzaron los 90.700 millones de dólares en 2006, de los cuales 57% tuvieron como destino el mercado interno y el otro 43% fue para el procesamiento y exportación.

En cambio, de las importaciones de bienes de consumo en 2006, el 87% fue destinado al consumo final y el 13% constituyeron bienes intermedios para la reexportación.

Las compras de petróleo crudo, recurso energético del cual Corea carece y es altamente dependiente, las mismas se realizan principalmente en los países del Medio Oriente.

Las importaciones coreanas están mayormente concentradas en dos regiones: Asia y América del Norte. Varios factores económicos y geográficos contribuyeron a esa concentración. Por una parte, el fácil acceso a los países vecinos de la región y por otro la necesidad de tecnología y bienes de capital de Estados Unidos, necesarios para su desarrollo económico.

Otra característica es que del total de las importaciones, el 90% esta constituido por materias primas y bienes de capital por lo que los principales países de origen de las compras en el exterior son países industrializados y países ricos en recursos naturales.

Por décadas, los mayores proveedores del mercado coreano fueron Estados Unidos y Japón. Sin embargo estos dos países, aunque aun siguen siendo importantes, han ido perdiendo participación a la vez que aumentaban las importaciones de China y de los países de la Association of South East Asian Nations (ASEAN): Brunei Darussalam, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia, Vietnam.

Las importaciones coreanas desde Argentina fueron de 556 millones de dólares en 2006, el 0,18% de las importaciones totales coreanas de ese año, una participación insignificante.

Las exportaciones argentinas a Corea mostraron algunos cambios en los últimos años. En particular, una fuerte concentración en pocos productos que se ha ido acentuando por la fuerte participación del complejo de la soja (el 45,6% del total). Como dato interesante, y por primera vez, se incorporó al ranking de los primeros productos otra manufactura de origen agropecuario, el queso. A.

Seúl, Corea. Marzo 2007.


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