Publicado en:
El Cronista Comercial. Pág. 12. 6 abril 1981. Buenos Aires, Argentina.

Se calcula que este año el país africano deberá invertir unos dos mil millones de dólares.

Más de 15 años esperó la Argentina para que Nigeria tuviera un gesto de reciprocidad al abrir una embajada en Buenos Aires. En 1965, el entonces canciller argentino Miguel A. Zabala Ortiz decidió la apertura de una representación diplomática en un país que ya se perfilaba como uno de los .más importantes del África negra.
La Argentina mantuvo su representación durante el difícil periodo de la guerra civil nigeriana, conocida como la guerra de Biafra (1967-1970) y que tanto conmoviera al mundo por sus espantosas consecuencias en la alimentación de la población del oriente de Nigeria. Otro momento crítico en las relaciones entre ambos países fue el relativo al episodio ocurrido en Trinidad y Tobago por una disputa locataria en Puerto España en 1978.
Ya sea por falta de recursos, ya sea por los hechos comentados, lo cierto es que el gobierno de Lagos demoró hasta ahora la instalación de su embajada en Buenos Aires. En noviembre pasado el presidente Shehu Shagari decidió la apertura de las representaciones en Venezuela y Argentina. Con Venezuela existe un mandato entre los países miembros de la OPEP de mantener delegaciones diplomáticas reciprocas, acción que Venezuela dio cumplimiento hace poco tiempo. En cambio con la Argentina existía una vieja deuda de reciprocidad que ahora viene a saldarse.
La prioridad brasileña.
Sin embargo no son éstas las primeras embajadas que Nigeria abre en América latina. La prioridad la tuvo Brasil en 1966, país con el que Nigeria tiene una larga lista de afinidades. No debe olvidarse que con más de 80 millones de habitantes Nigeria es el país de raza negra más poblado del mundo. Y Brasil el segundo. Pero no es sólo eso. Brasil tiene una activa presencia en toda África, en especial en las ex colonias portuguesas, como Angola y Mozambique, y en el África occidental, que constituye su contracosta del Atlántico. Estos aspectos se encuentran en la estrategia claramente definida por la inteligencia de Itamaraty. Las relaciones de Brasil con los países africanos será motivo de una próxima nota. Por ahora basta decir que en la faz comercial Brasil exporto solamente a Nigeria una cifra aproximada de 250 millones de dólares durante 1980. Sus exportaciones están compuestas principalmente por azúcar y soya pero también por productos terminados como camiones, ómnibus y automóviles. Por su parte Brasil satisface en Nigeria una parte de sus necesidades de petróleo. El volumen de comercio es siempre creciente y los gobiernos de ambos países suponen que en los próximos años constituirá un boom de tal magnitud que llegará a los 5 mil millones de dólares antes de 1985.
La Argentina llama a la puerta.
En cuanto a las relaciones comerciales de Argentina con Nigeria los valores son mucho más modestos. El intercambio fue de sólo 24 millones de dólares en 1979 y posiblemente algo menos en 1980. Las exportaciones argentinas compuestas casi con mucha exclusividad por carne han estado perdiendo mercado dramáticamente desde 1977 por una mejor competencia de otros países proveedores. Sólo el pescado congelado ha permitido mantener alguna actividad en el comercio. Las ventas nigerianas fueron de 11 millones de dólares de petróleo en 1979, producto que constituye el 95% de sus exportaciones totales.
Ambos países piensan que pueden incrementar sus relaciones comerciales aunque quizás no en el intercambio de productos sino en el de la cooperación económica, científica y tecnológica. Según trascendió en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Lagos. Joseph Olomo será uno de los funcionarios claves de la representación nigeriana en esos asuntos, mientras Douglas Hembah permanezca al frente de la misión a la espera del nombramiento del un embajador politico que arribaría a Buenos Aires a mediados de año.
No debe olvidarse la importancia política de Nigeria como país clave en el Occidente africano y en todo el continente negro. Es la nación más poblada, uno de cada cuatro africanos es nigeriano, es uno de los socios más importantes, -si no el mayor-, de la Organización de la Unidad Africana (OUA), es el permanente invitado a formar parte de todos los grupos de trabajo y comisiones mixtas que se realizan para la solución de los problemas internos del continente y, como respaldo, cuenta con el ejército mejor dotado de la región. Por lo tanto, su posición en otros organismos internacionales es frecuentemente seguida e imitada por buena parte del resto de los países africanos.
Esta relevancia no pasó desapercibida para uno de los secretarios de Relaciones Exteriores de la Cancillería argentina cuando visitó Lagos el pasado octubre. En ese momento el gobierno argentino realizó una evaluación global de sus relaciones con este país. insistió en la apertura de la representación nigeriana en Buenos Aires y lo logró. Por otra parte decidió renovar totalmente el plantel de su propia embajada en Lagos dotándola de personal adecuado para la iniciación de la nueva etapa de sus relaciones.
El Plan Nacional de Desarrollo.
Pero toda importancia política se basa fundamentalmente en una importancia económica. Nigeria posee una economía sólida aunque basada en la monoproducción de petróleo y con una de las mayores producciones del mundo en todos los niveles. Su comercio exterior es superior a los 40 mil millones de dólares anuales con una situación política estable y un gobierno civil surgido en 1979 de elecciones democráticas. Es el sexto país productor de petróleo del mundo, pero lo que es más importante es que sus yacimientos no están ubicados en la conflictiva zona del Golfo Pérsico sino adecuadamente instalados sobre el Atlántico. en lugar seguro y cercano a los centros de consumo. Sus reservas internacionales están próximas a alcanzar los mil millones de dólares.
Recientemente se anunció la puesta en marcha del Cuarto Plan Nacional de Desarrollo 1981-1985 El Plan prevé importantísimas obras de infraestructura en todos los campos de la actividad económica pero en especial en la agricultura y la ganadería. Nigeria es altamente dependiente de sus compras en el exterior de productos alimenticios. Se cree que para el corriente año invertirá una suma superior a los 2 mil millones de dólares en la importación de alimentos. Evidentemente una excelente oportunidad para los países agroganaderos no sólo en la venta de comestibles sino en la transferencia de tecnología. A.
 
Lagos, Nigeria. Abril 1981.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Categoria

Sin categoría

Tags

, , ,